Ciudadanos descontentos por falta de barcazas le hicieron la gracia en Lemuy
Bombas lacrimógenas intoxicaron ayer la tranquilidad chilota de los habitantes de la isla Lemuy, casi frente a Chonchi. Fueron usadas luego de que cientos de insulares ocuparan la rampa de acceso e impidieran que autoridades regionales dejaran el lugar, descontentos porque no hay solución al siempre complejo déficit de conectividad.
Lemuy es una isla al lado de otra y también es el territorio de la comuna de Puqueldón. Su alcalde, Elson Cárcamo, cuenta: «Nos ofrecieron aumentar la frecuencia de la única barcaza, pero eso no nos ayuda, porque nos prometieron otra embarcación. Las rampas están licitadas así que estamos amarrados, hay un monopolio y dependemos de la voluntad de un particular, aunque nadie nos puede impedir transitar por territorio nacional».
La reunión con la ciudadanía encabezada por el gobernador César Zambrano y por varios seremis involucrados en el tema, se fue a las pailas cuando los ciudadanos advirtieron que no hay avances. Los ánimos se caldearon y pasado el mediodía se produjo la toma del embarcadero.
«Tuvo que viajar un piquete de Carabineros desde Castro a repartir palos y lacrimógenas, pero como hay pocas bombas acá en Chiloé, se les acabaron al tiro y no sirvió de nada», detalla Gabriel Ascencio, diputado chilote. «Es la primera vez que tenemos represión de esta índole. A esta isla se la conoce como la Cuba chica por la gran cantidad de socialistas y la gente ha quedado muy sentida, capaz que aparezca un Fidel», protesta el alcalde Cárcamo.
El gobernador y los seremis se tuvieron que alejar de la orilla y guarecerse en el interior de Lemuy. Recién a las 6 de la tarde pudieron partir de vuelta.


