Una de las perplejas afectadas es la fiscal Ximena Chong
La abogada Ximena Chong (51) es vecina del Barrio Italia. La fiscal del Ministerio Público, especializada en delitos tributarios y corrupción, vive hace varios años en una linda casa antigua en ese sector, que abarca parte de las comunas de Providencia y Ñuñoa, y que es sinónimo de diseño, vanguardia y buena mesa.
Este domingo, la persecutora publicó el siguiente mensaje en su cuenta de X (ex Twitter): «En mi barrio hay una ola de robos de maceteros!!!…sin la planta!!!… y me dejaron un papiro con la pura tierra (emoji de asombro)».
El papiro es una planta acuática perenne que sustenta sus hojas en unos tallos verdes que son largos y delgados. La fiscal Chong tenía una de 90 centímetros en el antejardín de su vivienda. Algún día de la semana pasada, deduce ella, un desconocido o desconocida tuvo la osadía de robarle el macetero y dejó la tierra y las hojas removidas en el suelo.
Dice que no tiene idea cuándo ocurrió el robo. «No tengo una fecha exacta. Debió ser durante la semana anterior. El macetero estaba ubicado en el antejardín, pegado a la reja (es de hierro, nada de tablas). Tengo varias plantas, entre ellas este papiro. Mi primera idea fue que el macetero se había roto, pero era plástico, por lo que no podía ser. Tras no tener explicación, advertimos en el chat de los vecinos que había otros cuatro afectados. Muy loco todo», relata.
Todavía recuerda la «escena del crimen» de este domingo, cuando se percató del hurto: «Me di cuenta porque vi tierra desparramada y mi gata comiéndose las hojas. Era un macetero cuadrado plástico sin ningún asunto particular», detalla.
¿Tiene ideas sobre algún sospechoso o sospechosa, fiscal?
«Asumo que es algo así como un desafío entre amigos o algo relacionado con la venta de plásticos. Pero es totalmente de bagatela».
¿Le habían robado antes?
«No, ningún robo, ésta es la primera vez. Una anécdota. Me reí. Era un macetero común y corriente. Su única gracia es que estaba cerca de la reja.
Ah, se lo tomó con humor.
«No queda de otra. Al menos la dejaron (la planta) con su tierra en el mismo lugar».
¿O sea, la planta sobrevivió?
Así es, eso también fue increíble.


