Autoridades del país altiplánico aseguran que el dinero salió de un banco chileno
En Santa Cruz hay tres policías detenidos y que estarían involucrados. Un abogado aseguró que el dinero era suyo y también fue arrestado.
Hace una semana, tres policías de la Dirección de Tránsito de Bolivia fueron dados de baja en Bolivia. La información la dio a conocer -en una conferencia de prensa- el ministro de Gobierno de aquel país, Eduardo del Castillo, y el viceministro de Régimen Interior y Policía, Jhonny Aguilera. ¿La razón? A los policías se les acusó de quedarse con un millón de dólares que estaban en un vehículo que transitaba por Santa Cruz y que ellos fiscalizaron el pasado 10 de enero.
El caso, que tiene conmocionado al país vecino, puso en alerta al Ministerio Público de nuestro país, porque las autoridades bolivianas aseguraron que el dinero provenía de Chile e incluso indicaron el nombre del banco desde dónde habría sido retirado el dinero.
«Estamos en la certeza que esta importante cantidad de dinero ha salido de bóvedas del Banco Santander de Iquique, en Chile, el 10 de enero», dijo el viceministro Aguilera el domingo, según consignó el diario «La Razón».
Ante esa información, este martes el fiscal jefe de la Fiscalía de Tarapacá, Eduardo Ríos, anunció el inicio de una investigación de oficio por el hallazgo del dinero. «Aquella suma de dinero habría sido extraída de algún banco de la comuna de Iquique, antecedentes que están siendo requeridos por las vías formales, a través del Ministerio Público, con el objeto de aclarar los hechos», dijo Ríos.
El Lexus
Luego de retirar el dinero en Chile, según la versión de las autoridades bolivianas, el dinero fue llevado a Bolivia. El traslado se habría hecho por un paso no habilitado y ya en en ese país el dinero llegó hasta las manos de dos jóvenes.
Ellos manejaban un Lexus, el vehículo que quisieron fiscalizar los policías altiplánicos dados de baja. Pero el conductor rehuyó en control, iniciándose una persecución. Finalmente los policías lograron dar con ellos, pero luego de percatarse de la gran cantidad de dinero que había en el auto, les quitaron el dinero y los dejaron ir.
¿Y cómo cayeron los policías? Resulta que luego de la «quitada», dos abogados se acercaron hasta la policía e indicaron ser los dueños del dinero. Se trata de los hermanos Óscar y Omar Gutiérrez.
Luego de eso, los policías denunciaron que estaban siendo amenazados por desconocidos y decidieron entregar el dinero a las autoridades. Allí se inicio la investigación y los efectivos policiales fueron detenidos por el delito de concusión. Hoy se encuentran en el penal de Palmasola, en prisión preventiva.
Si bien Óscar Gutiérrez inicialmente dijo que el dinero era de él, luego cambió la versión y aseguró que era de su sobrino. Finalmente quedó detenido en prisión preventiva, acusado de contrabando de dinero y legitimación de ganancias ilícitas.
El uruguayo
Las autoridades bolivianas han dicho que el dinero estaría vinculado al narcotráfico. Específicamente a un traficante uruguayo llamado Sebastián Marset, quien es ampliamente buscado por distintos países de Sudamérica. Marset habría estado en el país altiplánico el año pasado, pero logró huir.
Según detalló el diario «Los Tiempos», la persona que hizo los trámites para registrar el Lexus del millón de dólares es la misma que hizo lo propio con otro vehículo de alta gama, que la policía vinculó meses atrás a Marset.
«Hemos encontrado un elemento absolutamente importante. Ha habido una persona que se ha encargado de la gestión, vamos a llamar tramitología, vinculada a los registros de dos vehículos, uno es un BMW que fue encontrado por la policía boliviana después de que Marset huyó. Esa misma persona hace los registros del vehículo que hoy día está siendo buscado», explicó el ministro Aguilera hace algunos días.
Las autoridades bolivianas especificaron que el monto encontrado en el vehículo asciende a 843.500 dólares. El dinero está en posesión del Estado boliviano y fue depositado en las bóvedas del Banco Unión de Santa Cruz.


