En jardín infantil de Calama
Estaba celebrando el Día del Niño en su jardín cuando comenzó a sentirse mal.
Feliz iba la mañana del viernes la pequeña A.H.D. camino a su jardín infantil «Semillita», de Calama. «Ella salió súper bien de la casa. Iba entusiasmada porque tenía su fiesta por el Día del Niño», cuenta Óscar Horta, su papá.
Todo cambió cuando los padres de la niña de tres años recibieron una llamada del jardín a las 15.30 horas. «Le dijeron a mi señora que mi hija estaba enferma. Cuando la fue a buscar, estaba inconsciente», asegura Óscar.
En ese momento, Damary Durán, mamá de la pequeña, la llevó de urgencia hasta el Hospital Carlos Cisternas. Fue entonces cuando la joven y el personal de turno, notaron que la niña tenía un extraño olor en la boca. «Nos llamó la atención el aliento de origen aparentemente alcohólico. Le tomamos las muestras de sangre y la alcoholemia», explicó a 24 Horas, el doctor Juan Eduardo Rojas.
La pequeña fue estabilizada en el hospital y no presentó complicaciones, pero el miércoles se sabrá si efectivamente ingirió alcohol. En el jardín se instruyó una investigación para determinar si existió alguna responsabilidad.
«Un niño con una intoxicación aguda por alcohol puede sufrir de una hipoglicemia, la que puede causar pérdida de conciencia y convulsiones», advirtió Enrique Paris, director del Centro de Información Toxicológica de la Universidad Católica.


