Hasta la mamá de Harry Potter se metió en la gran polémica olímpica
Nunca había sentido un puñetazo como este, dijo Angela Carini, que fue derrotada por la argelina Imane Khelif.
El vocero del Comité Olímpico Internacional, Mark Adams, otra vez tuvo que defender la decisión del organismo que autorizó a las boxeadoras Imane Khelif y Lin Yu-Ting, de Argelia y Taiwán, respectivamente, sobre quienes pesa la sospecha de su condición de transgénero.
«Estas mujeres han ganado y perdido frente a otras mujeres a lo largo de los años. Este no es un problema transgénero», dijo Adams, luego de que la argelina derrotara por abandono a la italiana Angela Carini, en la categoría de 66 kilos.
«Me duele muchísimo. Nunca había sentido un puñetazo como este», dijo Carini, que abandonó a los 46 segundos, luego de recibir varios golpes de la argelina. Se puso a llorar en el mismísimo cuadrilátero una vez sancionada su derrota y cuando fue entrevistada posteriormente.
Khelif y Yu-Ting se vieron envueltas en la polémica luego de que la Asociación Internacional de Boxeo (IBA, por si sigla en inglés) las descalificara en el último mundial porque «no cumplían los criterios de elegibilidad necesarios y se determinó que tenían ventajas competitivas sobre otras competidoras femeninas».
Aunque informaciones preliminares sostenían que las atletas presentaron altos niveles de testosterona, la IBA aclaró que no se sometieron al examen específico, pero mantuvo en secreto los resultados. La argelina no pudo disputar la medalla de oro y le quitaron el bronce a la taiwanesa en esa oportunidad.
Como la IBA no organiza la competencia olímpica desde el escándalo de arreglo de resultados de Rio de Janeiro 2016, el COI aceptó la participación de ambas púgiles, basándose en que su pasaporte establece que son mujeres.
«Debiese haber una mayor regulación desde la organización de los Juegos Olímpicos y una medición de testosterona previa a la competencia. Si bien se dice que son nacidas mujeres, al producir mayor testosterona tienen mayor fuerza y evidentemente están en ventaja sobre otras boxeadoras. En el boxeo profesional no se hacen pruebas y me ha tocado competir con chicas que visualmente son más grandes y musculadas, pero como no se realizan pruebas, una nunca sabe», cuenta la boxeadora chilena Daniela Asenjo, campeona de la categoría gallo del Consejo Mundial de Boxeo, que viaja este domingo a Las Vegas para disputar el título mosca de la Federación Internacional de Boxeo, velada organizada por Óscar de la Hoya.
«Lo que se busca para que el deporte sea equitativo, es que las condiciones en que se enfrentan sean siempre parejas. Por esos existen las categorías por peso. La aparición de atletas trans es algo reciente y ha tenido consecuencias negativas, con nadadores, levantadores de pesa y hasta boxeadores a los que no les fue bien y como mujeres lograron triunfos y hasta récords. Se debería regular e incorporar categorías transgénero», dice el sicólogo Cristian Salas, ex campeón latino de boxeo y hoy promotor de la velada profesional «Los 4 fantásticos», en apoyo a Martín Vargas, que se realizará a fines de agosto en el Club México.
Hasta la escritora J. K. Rowling, autora de las novelas de Harry Potter, salió al ruedo. «A una joven boxeadora le acaban de arrebatar todo lo que había trabajado y entrenado porque permitiste que un hombre subiera al ring con ella. Eres una vergüenza», escribió sobre una imagen de la conferencia de prensa de Kisrty Burrows, directora de la unidad de Deporte Seguro del COI.


