Un año de trabajo hoy tiene emocionada a la familia Cabrera-Magrini. Este viernes, Iván Cabrera y su esposa, Titi Magrini, inauguraron La Santa Burgers, su restaurante ubicado en Huechuraba, dentro del espacio gastronómico MAG. Vendieron más de 300 hamburguesas en tres días y este lunes no abrieron: se quedaron sin stock. «Ha sido un regalo total para mi familia, después de un año de un sacrificio gigante, de hacer un catastro, de conocer el mercado, el producto. Visitamos las mejores hamburgueserías del país, que nos recibieron de muy buena forma, nos comentaron de datos, de estilos, de todo un poco, y así fuimos llegando a esto, que es como un hijo más para nosotros», cuenta Cabrera. «Es un proyecto familiar y es un trabajo en equipo. Por Iván, por mí, mi hija, mi mamá, nuestros amigos, en idear cada uno de los ingredientes que están en esa carta», complementa Magrini.
La Santa Burgers funciona así. Cabrera está en la plancha, preparando hamburguesas. «Antes de todo esto empecé a ver videos, a investigar, a interiorizarme en el tema del smach, porque no es llegar y poner una hamburguesa en la plancha, tiene toda una técnica», dice.
Titi está en la caja y creó todas las salsas. «Creo que lo tengo en mi ADN, mi mamá también cocina, a mí me encanta cocinar».
La hija mayor de la pareja, Giuliana, de 13 años, recibe a los clientes. «Tiene un toque muy especial. Tiene esa dulzura de llegar muy bien a la gente. Siempre me han destacado eso. Tan linda de adentro y muy simpática, una personalidad desbordante que llama la atención», dice Cabrera.
A la cocina se suma Miguel, chef peruano, y la oferta del local es variada: hamburguesas de pollo, carne, una opción sin pan envuelta en lechuga, la «Bendi box» (para niños) y una vegana. «La atención es como a uno quiere que lo atiendan, como de piel, de casa», resume el bailarín.
«Esta vuelta después de estar separados ha sido tratar de encajar con el engranaje porque veníamos siendo ya personas distintas, afortunadamente mejor de lo que habíamos sido antes, y el día de hoy ya se concreta con esto que empezamos a tener en conjunto, con una madurez distinta, un enfoque distinto y donde todo lo que le ponemos acá es puro corazón. ¿Sabes por qué? Porque es algo que pensamos que nos va a dar para nuestras familias. Hay que empezar a concretar. El tema televisivo y todo lo demás poquito a poco se va agotando. Por ejemplo, shows en discotheques, no voy a estar toda la vida sacándome la polera, entonces empiezas a avanzar. Quería concretar el lado de la estabilidad, de tener claro con qué cuentas, porque los eventos son inestables. Yo no sé lo que tendré en marzo, en cambio, con este negocio, sé que me puedo proyectar y eso me da tranquilidad», dice Cabrera. Titi agrega que: «Esto afianzó mucho más nuestra relación. O sea, nosotros aparte de estar casados, de tener hijos, de tener una familia, hoy en día somos socios. Así que los dos tenemos que remar para el mismo lado, y sacar adelante este proyecto. Un proyecto, lograr sacarlo adelante, mínimo lleva un año de trabajo y de esfuerzo. Así que estamos en esa».