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Título/Pie de foto: Moreira no aceptó preguntas en la sede de la UDI.
El senador UDI asumió que consiguió recursos para su campaña de manera irregular
«No soy de aquellos que para evitar sus responsabilidades optan por culpar a otros», dijo.
Pamela Barría O.
La sala de conferencias de la sede de la UDI, en calle Suecia, estaba repleta. Era mediodía y el senador Iván Moreira haría una declaración pública. Llegó un tanto cabizbajo, se sentó frente al mesón repleto de micrófonos y grabadoras y esperó, con la mirada perdida, a que los flashes de las cámaras se detuvieran para comenzar a hablar.
Estaba solo. El fondo del salón no había sido cubierto por el logo del partido, como de costumbre. La pared blanca, nada institucional, tomaría sentido cuando más tarde el senador asumiera que «soy de la UDI, pero hoy ha hablado Iván Moreira».
Fueron casi dos minutos de espera silenciosa antes de ponerse a leer su declaración, en la que reconoció que en 2013 le solicitó recursos a Hugo Bravo, ex gerente de Penta, para financiar su campaña electoral.
Moreira explicó que desde su partido lo mandaron «a morir» al sur, cuando no pudo competir en primarias por Santiago Oriente y tuvo que ser candidato por Los Lagos.
«La gente me conoce y sabe muy bien que no pertenezco a ninguna casta de poderosos», dijo. «Por ello, frente al enorme desafío que suponía mi campaña senatorial, debí conseguir recursos tal como lo permite la ley y lo hacen todos los candidatos que no contamos con patrimonio personal. Sin embargo, quiero reconocer mediante este acto público que el mecanismo utilizado para tales efectos fue irregular, pues se realizó a través de boletas de honorarios a terceros», agregó.
Raspado de olla
En su discurso, el senador evangélico también se refirió a los correos electrónicos que le escribió a Hugo Bravo. «Para los 1.000 metros finales, ¿queda algún cupón de combustible? Avísame. Un abrazo y mi gratitud para toda mi vida», decía uno de ellos.
«Tú crees que se pueda un raspado de la olla para los últimos 100 m de campaña?», preguntó en otro.
Moreira pidió disculpas a quienes pudieran molestarse por el tono de estos. «Reconozco que mis palabras pueden parecer imprudentes. Sin embargo -y a pesar de su tono coloquial y cercano (porque créanme, nunca es cómodo pedir ayuda)- ellos revelan claramente que actuaba de buena fe», aseguró.
Críticas
Por último, el senador por Los Lagos realizó una crítica directa las declaraciones que han realizado sus compañeros de partido y la directiva de la UDI por el caso Penta.
«No soy de aquellos que para evitar sus responsabilidades, optan por culpar a otros o se escudan en el argumento de que se trata de prácticas generalizadas. Cuando uno se equivoca no cabe la teoría del «empate». Por ello hoy estoy dando la cara, reconociendo mis errores con hombría y pidiendo disculpas públicas a todos quienes han podido verse o sentido afectados», concluyó.
Moreira reiteró su intención de cooperar con la investigación que lleva adelante la fiscalía oriente en el tema de fraude tributario.
«Mi única intencionalidad era conseguir apoyo para financiar una campaña que, de verdad, fue maratónica»
Iván Moreira


