Él está mentalizado en seguir creciendo, dice su hermana Valentina
El defensa de Palestino se consolidó en Primera División en una temporada. Él estaba convencido de que iba a ser futbolista profesional, cuenta Roberto Ávalos, su entrenador en juveniles.
Iván Román (18) se encuentra en Punta Cana junto a su polola Paula Ahumada como premio luego de una notable temporada 2024. El zaguero de Palestino agarró camiseta de titular y jugó 3.125 minutos en todos los torneos que disputó: Torneo Nacional, Copa Chile, Copa Libertadores y Copa Sudamericana. Ese buen nivel también despertó el interés de los clubes grandes del medio local, pero Jorge Uauy, presidente de Palestino, descartó cualquier transferencia dentro del país.
«La idea es venderlo afuera. Sabemos que va a seguir creciendo y queremos tener derechos futuros sobre el jugador», dijo el directivo en conversación con radio ADN este lunes. Cuatro días antes, el propio Román firmó su renovación de contrato con la institución, asegurando al menos su permanencia durante el 2025.
«Estamos muy felices por todo lo que ha hecho este año. Ha sido un año lleno de emociones para todos, entre felicidades, nerviosismo y orgullo. No me sorprende lo bien que se adaptó a la Primera División porque siempre he confiado en sus capacidades y en su personalidad en la cancha. Su renovación nos pone contentos, Palestino es nuestra segunda casa. Iván está tranquilo, mentalizado en seguir creciendo», cuenta Valentina Román (23), hermana mayor del crack y su fan número uno.
Valentina, de hecho, era la encargada de llevar al joven futbolista a sus entrenamientos hasta hace poco. «Desde pequeños nos inculcaron apoyarnos entre los hermanos. Me gusta el fútbol, entonces no es un sacrificio ayudarlo a cumplir sus metas. Las siento como mías también. Ya no necesita que lo vaya a dejar a todos lados, creció, pero siempre será mi bebé», añade la futura contador auditor. Su hermano menor, Agustín (12), también juega de defensor, pero en Universidad de Chile.
¿Iván sigue viviendo con la familia, Valentina?
«Sí, sigue con nosotros en Pedro Aguirre Cerda. Está lejos de irse a vivir solo, aún es muy chico y es consciente de que todo se debe hacer a su tiempo. Tampoco pasa mucho tiempo en la casa por los entrenamientos y viajes.
Siempre ha sido muy disciplinado, puntual, cuida su alimentación. Nos preocupamos de que no consuma comida chatarra, que evite las bebidas y tome sus suplementos. Iván trabaja con sicólogo deportivo desde los ocho años, fue una iniciativa de mis papás porque veían que era muy apasionado en la cancha y necesitaba controlar más sus emociones».
Roberto Ávalos, actual entrenador de la Sub 16 de Palestino, estaba a cargo de la serie juvenil en la época en que Román subió a esa categoría. «Fue en plena pandemia, no se entrenaba en forma presencial pero el Charrúa -así lo apodan- sólo hablaba de que quería ir a entrenar. Lo subimos a la Proyección con 16 años porque marcaba diferencias por su convencimiento. Estaba convencido de que iba a ser futbolista, estaba metido en el fútbol, lo vivía. Sabemos que va a seguir haciendo cosas importantes porque viene de una familia humilde, de sacrificio, que le ha enseñado valores y principios», analiza el ex volante.
Román también se ve pleno fuera de la cancha, como en la postal que subió de sus vacaciones con su polola y que coincidió con un nuevo aniversario. «Dos añitos, mi amor. Te amo mucho», escribió al lado de la postal en el hotel Bahía Príncipe Luxury Esmeralda de Punta Cana.
«Estoy muy orgullosa de su faceta como pololo. Siempre está cuando ella lo necesita y la cuida en todo momento. Lo mejor es que es mutuo. Aunque su vida personal nunca lo ha afectado en el fútbol, ni para bien ni para mal. Cuando entra a la cancha se olvida de todo y da lo mejor. Debo reconocer que sí me ha costado soltarlo un poco porque pasábamos mucho tiempo juntos, pero con Paula nos llevamos muy bien y eso ha hecho que todo sea más fácil», comenta su hermana Valentina.


