Cuando Iván Torres pronostica el clima para el 2050, no suena a ciencia ficción. Su tono no es de alarma pero tampoco de consuelo. Dice que muchas de las proyecciones que se hicieron hace décadas, que en ese entonces sonaban exageradas, ya ocurrieron. Y lo que viene, si los grandes emisores de CO2 no ejecutan un cambio real, será más de lo mismo, pero amplificado.
«Hace muchos años, como el 2019, la Organización Meteorológica Mundial me seleccionó para hacer una nota respecto a cómo iba a ser el clima del año 2030. Ese trabajo fue una investigación que hizo en Chile el doctor Jorge Carrasco. En aquella oportunidad se pronosticaba que la Patagonia iba a tener temperaturas muy altas. En ese momento parecía impensado superar los 30 grados en esa zona. Pero ya ha ocurrido», advierte.
Eso pasa no solo en el sur. «Lo que aparecía en esa proyección sobre temperaturas altas en la zona central también ya ocurrió. Se han registrado más de 40 grados en el interior de las regiones del Maule, Ñuble y Biobío. Hemos tenido incluso más frecuencia de fenómenos significativos como tornados y también vientos intensos en Santiago. Acuérdate que el año pasado, en agosto, tuvimos sobre 100 kilómetros por hora acá en la Región Metropolitana».
«El cambio climático ya está afectando nuestra agricultura. Hace años dije en televisión que íbamos a tener viñas más al sur, y hoy hay vino en Aysén. El desierto avanza y la zona de cultivo se traslada. Todo eso es adaptación». Pero no todo se reduce al calor. Los glaciares se derriten a ritmos acelerados, la erosión costera aumenta y la biodiversidad se ve amenazada.
¿A Chile en particular le afecta diferente el cambio climático?
«Mira, Chile tiene un problema porque es muy largo y se ve afectado en varios sectores. Donde más se nota es en la zona central, que es muy vulnerable. Ahí los riesgos ambientales son mayores: incendios forestales, inundaciones, grandes sequías. El año pasado, por ejemplo, tuvimos eventos de precipitación extrema asociados al ruido atmosférico, que antes llamábamos onda larga, y eso provocó inundaciones graves, incluso con pérdida de vidas humanas. Todo eso está asociado, de alguna manera, al cambio climático. Yo diría que Chile, en general, es un país muy vulnerable.»
Para 2050 se habla de veranos con más de 40 grados en Santiago.
«Hemos estado cerca. Tiltil, que está en la Región Metropolitana, ha tenido temperaturas cercanas a los 40 grados.
Huechún, que está al lado, también. Y en la zona central, sobre todo en el interior del Maule, Ñuble y Bío Bío, ya se han registrado 42 grados. El récord en Santiago Centro es de 38 grados. Entonces sí, es muy probable que en unos 25 años más lleguemos a los 40 grados o incluso más. Eso está dentro de todas las proyecciones globales».
¿Hay alguna posibilidad de que esto cambie o es irreversible?
«Para que este sistema climático cambie tendrían que ponerse de acuerdo los grandes países que más contribuyen al cambio climático: Estados Unidos, China, India, Rusia. Son los que más contaminan y eso hace que todo se vuelva más extremo. Lo que está ocurriendo es que aumentan los fenómenos meteorológicos violentos: hay más sequías, más inundaciones, muertes de especies animales y vegetales. Todo eso tiene que ver con la contaminación.»
¿Cuáles son las fuentes o los principales problemas?
«Las fuentes principales son las actividades humanas: la emisión industrial, la quema de combustibles fósiles como el petróleo, el carbón y el gas natural, y también la deforestación. Lo que está pasando en la Amazonía es gravísimo. Ese bosque se alimenta incluso del polvo que viene desde el Sahara, que trae nutrientes. Pero si sigues talando árboles ahí, ese sistema natural que ayuda a limpiar la atmósfera desaparece. En los últimos 650 mil años han habido siete ciclos de avance y retroceso glaciar, pero eso ya está cambiando. Basta ver lo que pasa en el sur de Chile: los glaciares están desapareciendo. El sistema climático es muy amplio, pero lo que está ocurriendo ahora es que el efecto invernadero, que antes permitía condiciones aptas para la vida, se está alterando».