Juanito y Santiago acompañaron a su papá luego de su ausencia del sábado
La pasé muy mal, confesó Nico sobre su tropezón del sábado. Sentía que Nico necesitaba un poco más apoyo de la familia. Por eso los traje a todos y funcionó, dijo Laura Urruticoechea, su esposa.
Luego de la dolorosa derrota del dobles en el primer turno sobre el cemento ñuñoíno, fue el turno de Nicolás Jarry (20), quien sacudiéndose de sus demonios, le pasó por encima a Juan Pablo Varillas (87°) por 6/2 y 6/4 en apenas 1 hora y 36 minutos de juego, dejando la serie igualada 2 a 2, para que luego Tabilo saliera a hacer su parte en el quinto punto.
«Ayer (sábado) fue muy duro, y en la noche la pasé muy mal. Hasta el último minuto estaba con dudas, por eso fui con toda la convicción posible de hacer un buen partido», apunta Jarry sobre su reacción tras haber perdido el sábado ante el sorprendente Buse.
Nico estuvo arropado por los suyos, con sus hijos Juanito y Santiago, presentes, luego de no haberlo acompañado el sábado.
«Puede ser cábala. Después del primer día, sentía que Nico necesitaba un poco más apoyo de la familia, necesitaba relajarse un poco. Por eso quise traer a toda la familia a apoyar, y funcionó. Pero gran parte es por Nico, que lo hizo muy bien. También vino Santiago, exquisito. Ahora Nico se va a Buenos Aires y luego nosotros lo acompañaremos en Río», señala su esposa Laura de Urruticoechea, al término del partido en el salón vip, donde sus suegros, Cecilia Fillol y Allan Jarry, cuidan de sus nietos.
«Hoy me dediqué a ser abuela, y cómo no estar chocha con eso… ¿Juanito cábala? No creo, pero me alegró que después de haber perdido el primer día, ahora Nico haya podido ganar y estar más tranquilo. Y también estuvo Santiago», señala Cecilia.
En el primer turno, Tomás Barrios (745°) y Alejandro Tabilo (879°) habían tropezado ante los hermanos Arklon (181°) y Conner (183°) Huertas del Pino por 7-5 y 6-3 en apenas una hora y 23 minutos de juego.


