Su padre, Alberto de Mónaco, la reconoció a los 14 años
Aunque cultiva el bajo perfil, tiene una fundación con la que hace obras filantrópicas al estilo de Diana de Gales.
Mientras el príncipe Alberto de Mónaco prepara su matrimonio con Charlene Wittstock para el 2 de julio, hay una niña que oficia de princesa en las sombras. Se trata de Jazmin Grace, la hija ilegítima que él reconoció recién el 2006 cuando la chica tenía 14 años.Jazmin Grace Grimaldi, hoy de 19 años, es en lenguaje cursi fruto de la relación de Alberto con Tamara Rotolo, una estadounidense que hoy es agente inmobiliaria. Tamara y Alberto tuvieron un affaire cuando ella vacacionó en la Cote d'Azur en 1992.
En febrero del 2006 la revista francesa «Voici» publicaba fotos de Jazmin y su madre durante una visita a Mónaco. El 1 de junio de ese año, Alberto salía a reconocerla, explicando que no lo hizo antes porque esperaba que ella tuviera 18 años para protegerla del acoso de los paparazzi.
Pero ella siguió con su vida casi como si fuera una princesa. Jazmin Grace es descrita como una chiquilla madura, dulce e inteligente. Creció en Palm Desert, California, y se graduó con honores el año pasado de su colegio privado. Participó además en el coro escolar donde cantaba nada más y nada menos que con Barry Manilow. Este año ingresó a la universidad.
Y paralelamente creó una fundación, así al estilo Diana de Gales. Se llama Jazmin Fund, y el año 2006 fue a la nación-isla de Fidji, en el Pacífico Sur, donde llevó medicamentos y materiales para mejorar la infraestructura de algunos poblados.
Y aunque desde entonces la fundación no ha tenido mucho movimiento, Jazmin Grace vive tranquila. Alberto ya dejó claro que ninguno de sus dos hijos «ilegítimos» (sabemos que no existen los hijos ilegítimos, son ilegítimos respecto de las leyes monegascas) podrá tener derechos de sucesión debido a que el príncipe Rainiero, padre de Alberto, modificó la Constitución monárquica para impedir que esos hijos «ilegítimos» tuvieran derechos de sucesión.
La misma suerte corre para el otro hijo de Alberto, Alexandre Coste, hoy de siete años, fruto de su relación con la azafata togolesa Nicole Coste.
Sin embargo, ambos cuentan con el apoyo financiero de Alberto y sí tienen derecho a su herencia personal.


