En Hay que decirlo prime el comediante hace reír con una libertad editorial desusada.
Ya está dicho que la nueva apuesta nocturna de los viernes de Canal 13, «Hay que decirlo prime», se caracteriza por los chistes más burdos que se han escuchado en nuestra televisión. A su lado las emisiones «Sin censura» de «Mentiras verdaderas», de La Red, llegan a ser elegantes.
Así y todo (o quizás precisamente por eso) el programa se está imponiendo a su competencia en las preferencias del público. En su entrega más reciente, el 11 de abril, y según el nuevo sistema de medición de rating, lo vieron 357.107 personas promedio por minuto, de 22:36 a 00:34 horas. Le ganó a «PH» (CHV), que convocó a 341.486 televidentes ante su pantalla, a Mega y su «Only fama», que atrajo a 318.238 personas y a TVN con «Ahora caigo», que sumó a 228.177 telespectadores.
Una de las grandes razones es la presencia del creativo comediante Jorge Alis, argentino nacionalizado chileno y que ya antes de adquirir esa condición era parte de nuestro inventario afectivo.
En el estreno, este 28 de marzo, dio una clase magistral de clasismo, instancia en la que dio una pauta de lo que sería su aporte en este proyecto. Compartió graciosas disquisiciones acerca del tema, pero incurriendo deliberadamente en la misma criticada práctica.
Para no desentonar con el contexto de cantina de barrio del espacio, su rutina fue generosa en groserías. Lo más suave que dijo fue que ahora el grito para alentar a nuestros seleccionados de fútbol debería ser «Chi Chi Chi Led Led Led» porque los jugadores van a mirar el próximo Mundial (de nuevo) por la TV.
En el segundo viernes de este ciclo, Alis volvió a recurrir a una tecla infalible de su repertorio: el WhatsApp de su grupo de vecinos. Allí nos presentó a personajes entrañables, como «el Campusano», llamado irónicamente así porque, a diferencia de ese docto profesor, este hombre deja mensajes con una ortografía de pacotilla, tales como «deve ser del tren de harawua». También hizo notables guiños a la contingencia nacional, mencionando a figuras como Cathy Barriga, que pasaba entrando y saliendo del grupo.
Como, muy respetuosamente, se abstuvieron de ir al aire este viernes santo, la última vez que hemos visto a Jorge Fabián Berlazzo (su nombre real) en acción fue este 11 de abril. Entonces su provocativa disertación versó sobre las mentiras. Los invitados estelares fueron Pancho Saavedra y Cecilia Bolocco, que partió ruborizándose, pero terminó como la oyente más aplicada y participativa.


