FOTOS DE REFERENCIA (Cargar Manualmente):
FOTO 1
Ruta: /2015/02/05/Deportes@3_GI92KD52I_1_PDF_detalle-wanderers-02_0502_im.jpg
FOTO 2
Ruta: /2015/02/05/Deportes@3_GI92KD52I_1_20_1_0502_FL.jpg
Autor de la Foto: FRANCISCO LEÓN
Título/Pie de foto: Andrea Pasinate premia a Luna por quitarle el invicto a los chicos de Mario Salas.
La familia mimó al volante de Wanderers por el triunfo de 2-0 sobre Católica
El argentino se reencontró en el estadio con su esposa y su hijo, que volvían de vacaciones en Miami. «Se extrañaban», reconoció.
Carolina Silva
Valparaíso.- Jorge Luna llegó el semestre pasado a Santiago Wanderers y con sus golazos se convirtió rápidamente en el regalón de la hinchada caturra. Este miércoles el volante sumó otra joyita a su colección, que abrió la ruta del triunfo 2-0 ante Universidad Católica en el estadio Elías Figueroa.
Luna partió algo incómodo el encuentro, al igual que su equipo que vio cómo la UC, que llegaba invicta a la Quinta Región, intentaba ponerse rápidamente arriba en el marcador. El problema del argentino, eso sí, era más específico, porque los zapatos Nike que llevaba, unos blancos con naranjo, lo tenían resbalándose y pegándole mordido a la pelota. Así es que luego de unos minutos no aguantó más y se los cambió.
Luego vino la lesión al tobillo izquierdo de Mark González que afectó el ánimo de los cruzados (su deté Mario Salas fue expulsado por reclamos). Y ahí Jorge Luna, decidido a encumbrar nuevamente al equipo caturro, aprovechó el cambio de botines y a los 32 minutos se mandó un golazo al ángulo derecho de Franco Costanzo, abriendo los festejos para Wanderers. Marco Medel cerraría la victoria por 2-0 a los 63 minutos.
«La cancha estaba dura y, después de cambiarme los zapatos, estuve más cómodo», contó Luna tras el partido. En la tribuna lo seguían su esposa, Andrea Pasinate, y su hijo Giuliano, quienes aparecieron cuando el primer tiempo ya había empezado.
«Llegamos hoy (ayer) de vacaciones con mi nene en Miami, fuimos a Disney y Jorge no pudo estar. Mi hijo se me durmió todo el partido, lo desperté para que fuera a saludar a Jorge porque hace días que no lo veía. Ahora a descansar a casa», contó la argentina que esperó al crack con un beso de reencuentro, justo a la salida del estadio. «Se extrañaban», confesó él sobre el regreso de su familia, antes de enfilar rumbo a su hogar en Concón.


