El periodista estableció su compromiso con el motorista lesionado
Esta experiencia es una lección de humildad para mí, reflexionó luego de detallar en el matinal de Mega la colisión que protagonizó.
Los últimos tres días en la vida de José Antonio Neme fueron distintos. Después de una semana de trabajo, lo que vivió desde la noche del viernes hasta la mañana de este lunes no fue descanso y relajo para retomar fuerzas, sino que todo lo contrario y ese brutal giro en los planes lo hizo reflexionar sobre lo rápido que puede cambiar la vida.
Si bien Neme mantuvo absoluto silencio durante el fin de semana, información recabada por LUN permite confirmar que en la tarde del sábado aún permanecía en shock por lo que había sucedido. Se encontraba muy afectado lo que lo hacía emocionarse cuando comenzaba a recordar el accidente. Hasta ese momento no encontraba una explicación y a sus más cercanos les insistía que él se había detenido en el semáforo y que inició la marcha cuando creyó que tenía paso libre.
En la noche del sábado, el conductor del «Mucho gusto» se trasladó a la Clínica Las Condes para visitar a Héctor, el motorista con quien colisionó, para saber de su estado de salud, algo que confirmó este lunes en el matinal. En ese lugar también habló con Génesis, la pareja del joven, e intercambiaron sus números de teléfono para seguir en contacto, más allá de la investigación del hecho que inició la Fiscalía Oriente y por lo cual quedó apercibido.
En la tarde del domingo, José Antonio Neme ya estaba más tranquilo. Sacó a pasear sus perros por la zona donde vive, pero obviamente el accidente seguía en su cabeza. Sentía cierta tranquilidad porque después del accidente se bajó inmediatamente de su auto para ver cómo estaba el joven motorista y creía haber hecho todo lo que correspondía, pero le tocaba enfrentar el tema de forma púbica en el matinal y eso no era fácil.
«Mucho gusto»
A las 8:07 de este lunes, Neme abordó el hecho en el «Mucho gusto». Partió hablando de Héctor, dijo que en la visita que le hizo pudo ver que estaba «estable dentro de una condición compleja. La fractura es múltiple en la pierna y eso va a requerir que sea intervenido en la semana», detalló y agregó: «Génesis está angustiada, evidentemente. Yo me tomé un café con ella. Le dije fue un accidente y las responsabilidades las vamos a conocer una vez que se termine la investigación. Puede que haya una formalización y si es así, bueno, tendré que ser formalizado (…) pero ya estamos conectados y vamos a caminar este tránsito y los voy a ayudar y cumplir con los compromisos que correspondan».
Sobre el accidente en sí, registrado cuando Neme circulaba con su auto por Alonso de Córdova y avanzó en la intersección con Los Militares, el periodista contó: «Yo había ido al gimnasio y venía cansado y con ganas de llegar a acostarme. Venía escuchando música y me aproximo a la luz (semáforo), me detengo en la luz y luego, probablemente enfrento el cambio de luz de una forma ansiosa, no lo tengo muy claro, porque son fracciones de segundo y estoy siendo absolutamente transparente, es lo que le voy a decir al fiscal. No sé si miré la señal del peatón que empieza a parpadear cuando viene el cambio, no sé si miré el semáforo que estaba al frente y que no me correspondía. Era de noche y está esta sensación de que en la noche detenerse por mucho tiempo te puede exponer a algún tipo de delito, entonces dije cuando cambie la luz quiero pasar y al asumir que venía el cambio de luz quise salir, pero no alcancé a avanzar, agarré la marcha y sentí el golpe, no alcancé a llegar a la mitad de la calle. Es muy fuerte la sensación, porque sentí el golpe y no sé que pasó, no lo vi a él, no vi la moto, no vi nada. Atiné a mantener el control del auto, salí, corrí hasta donde él estaba. No voy a mentir, la escena era espantosa. Estaba tumbado y no quise tocarlo, sólo le dije: Dime algo, dime algo. Yo quería que él me hablara porque pensé que podía haber estado muerto. Pero su ojo estaba abierto y empecé a gritar para que salieran los vecinos y ahí salió mucha gente muy amable».
En relación al procedimiento, José Antonio reveló que después de bajarse del auto, Carabineros no lo dejó volver. «Super serio, ni con especial simpatía ni con antipatía, (el carabinero) me dijo: No suba al auto aún, espere acá con personal municipal. Una vez que registran el auto me preguntan dónde estaba el teléfono y estaba en un bolso, me dijeron que lo sacara y ahí empecé a llamar. Después me subieron a una ambulancia. Ahí te hacen el alcotest primero, te miran las pupilas para saber si estás con algún tipo de droga, te toman la presión, preguntan qué hiciste antes del accidente, hacia dónde ibas. El alcotest salió 0,0. En la clínica me tomaron la muestra de sangre y después a la comisaría a esperar la decisión del fiscal. Como no había droga, no había alcohol, él (Héctor) estaba consciente y la cámara había que interpretarla, quedé apercibido y me fui a la casa».
Como conclusión, en el programa, Neme agregó: «Todo puede cambiar en cualquier momento y cualquiera puede estar en el centro de la evaluación crítica. El juicio público lo acepto, es parte del debate nacional respecto a estos temas».
Humildad
Después del programa, José Antonio se excusó de seguir hablando en extenso del accidente, pero sí compartió con LUN una reflexión: «Creo que esta experiencia es una lección de humildad para mí. De reconocer la fragilidad de la vida y de que nadie es infalible y que vivimos en comunidad donde todos somos, en parte, responsables del bienestar del otro. Yo seguiré el proceso y en el marco de la ley haré todo lo que me corresponda, legal y moralmente, pero es un proceso largo que tiene etapas y por más que las partes las quieran acelerar, lamentablemente, no es posible».


