Chapa se puso nostálgico por la despedida de los capitanes de la UC con Mirosevic y Cristián Álvarez
Una vida por La Franja se llama la jornada deportiva y de homenaje que, se realizará a fines de septiembre en el Claro Arena, el nuevo estadio de la UC que abre sus puertas dentro de diez días.
Un clásico universitario en San Carlos de Apoquindo es el único recuerdo que tiene Milovan Mirosevic de haber compartido cancha con José Pedro Fuenzalida y Cristián Álvarez, los tres capitanes de Universidad Católica que anunciaron este miércoles su partido de despedida.
«Adiós, capitanes, una vida por La Franja» se llama la jornada programada para el 28 de septiembre, a las 15 horas, en el Claro Arena, el nuevo estadio cruzado, emplazado en el mismo lugar que el anterior. De acuerdo con el plan de la UC, el recinto tendrá su bautismo oficial el 10 de agosto, en el duelo frente a Ñublense, por el Campeonato Nacional de Primera División, pero aún esperan los permisos estatales para ello.
El clásico al que hizo mención Mirosevic se disputó el 2 de abril de 2017, al mediodía, terminó con victoria de Universidad Católica por 3-1 (dos goles del «Pájaro» Roberto Gutiérrez, otro del Chapa Fuenzalida, y descuento de Felipe Mora) y el Huaso Álvarez se quedó en la banca.
Más cerebral que sus compañeros, Mirosevic aprovechó de reiterar el mensaje del anuncio, en que la idea de la fiesta es reunir jugadores que pasaron por el club, «gente que haya sido importante en nuestro desarrollo, que haya sido importante para el club, para que los hinchas tengan la oportundad de felicitarlos y ovacionarlos y que ellos se sientan queridos por esta institución».
Todavía están afinando los detalles de la nómina de invitados, pero cuando le preguntaron si estaba incluido Mario Lepe, legendario capitán de la UC, el Huaso Álvarez, el más dicharachero del trío, bromeó con que «no sé si él está para vestirse de corto».
Junto con admitir que desde su retiro, hace seis años, echaba de menos la adrenalina de entrar a la cancha y escuchar los gritos y cánticos de la hinchada, el ex lateral derecho de los cruzados anunció que «ya empecé la pretemporada».
Chapa Fuenzalida, que tiene cinco años menos que Mirosevic y Álvarez, se mostró como el más nostálgico del trío.
«Siempre les tuve mucho respeto. Me tocó disfrutar como hincha el título del 2002 (tenía 17 años), con ambos como figuras importantes del equipo. Los veía también porque estaba en cadetes del club. Eran parte de esos jugadores que a uno le gustaría ser algun día. Ver al Huaso atajando un penal en un clásico (a Pedro González, de la U, 12 de octubre de 2002, por lesión del portero titular, Johnny Walker) y a Milo con todo lo que transmitía, siempre quise ser como ellos y aprendí muchas cosas. Al conocerlos, fue mayor mi admiración, porque son tremendas personas. Con el Huaso aprendí a ser capitán. Él era el capitán cuando volví y tuve la suerte de tener un año de transición en la capitanía, porque me tocaba ser el capitán en la cancha y él era el capitán en el camarín. Este evento es un cierre casi perfecto para lo que un niño como yo en su momento pretendía ser», dijo Chapa.
También tuvo palabras para Mirosevic. «Con el Huaso habíamos compartido harto, pero yo siempre había tenido un sueño, que era jugar con el Milo, porque no me había tocado jugar con él. Y cuando supe que iba a volver el 2016, fue una muy linda noticia para mí, porque íbamos a compartir cancha. Después, cuando me tocó ser el capitán, decidí que la jineta fuera roja, en honor al Milo que, en su momento, usaba una jineta de ese color. Un homenaje por lo que él inspiró en mí cuando lo veía desde afuera», recordó.


