Education USA aclara: el trámite de las visas hoy es más lento, pero las universidades han flexibilizado sus plazos
Este domingo Education USA realiza feria gratuita con 21 planteles norteamericanos que muestran su oferta académica.
Francisca Duarte (18) cuenta que desde muy pequeña le gustan los animales, pero no quería ser veterinaria. «Siempre estuve pensando qué estudiar», recuerda la joven, quien egresó con promedio 6,9 del Liceo Bicentenario San Pedro, establecimiento municipal de Puente Alto.
Quedó seleccionada en una universidad nacional para estudiar Biología Marina, pero desde tercero medio ya tenía otros planes en mente. «Me di cuenta de que las mallas en Chile son muy rígidas. Desde hacía tiempo tenía ganas de salir del país a estudiar, por las oportunidades que hay afuera, y en Estados Unidos es mucho más flexible», señala.
Tras una larga búsqueda se quedó con el Berea College, en Kentucky, donde se encuentra actualmente viviendo en su hospedaje universitario, con beca completa.
«Más que nada postulé por la ayuda financiera que entregan a estudiantes internacionales. No voy a tener que pagar matrícula, tarifa mensual, ni tampoco hospedaje o comida. Todo eso lo paga la universidad. Lo único de lo que me tengo que preocupar son los gastos personales, pero la universidad también te da dinero para útiles o artículos necesarios. Te apoyan a full si es que lo necesitas», aclara.
Siguiendo el formato norteamericano, por ahora se encuentra cursando los primeros dos años de distintas materias y luego su idea es especializarse en Biología. «Incluso ahora todavía tengo tiempo de explorar», destaca.
El proceso de postulación incluyó pruebas de inglés y un test tipo PAES (llamado SAT, que evalúa lectura, escritura y matemática). «También tuve que escribir un ensayo de cuatro páginas, contando por qué quería entrar a la universidad. Además, cartas de recomendación de profesores y demostración de que necesitaba ayuda financiera», detalla.
Aparte de las buenas notas, lo que más le llamó la atención en Berea fueron sus actividades extracurriculares. Fue presidenta de su curso e implementó actividades medioambientales en su colegio; hizo campañas de recaudación de fondos para organizaciones de biodiversidad y fue coordinadora de comunicaciones de Local Conference of Youth (LCOY), organización que canaliza la voz de los jóvenes hacia instancias globales como la COP.
Reconoce que el inglés del colegio no le bastaba, así que se dedicó a aprender por su cuenta. «Me ayudó material de YouTube, aplicaciones de idiomas, ser persistente y tratar de rodearme con el idioma: música, series películas; aunque no lo parezca, sí funcionan», afirma.
Recién instalada en Kentucky, la joven habla todos los días con sus padres y, desde la distancia, se enorgullece de ser un ejemplo para sus dos hermanos menores, pero también para su liceo. «Hay compañeros de cursos menores que me preguntan cómo postular, qué tienen que hacer. Siento que puedo estar impactando a las personas de Puente Alto, demostrando que se puede salir adelante».
Visas más lentas
Francisca reconoce que antes de viajar estaba nerviosa por el tema de las visas y la situación de incertidumbre de muchos alumnos extranjeros hoy en Estados Unidos. «Sinceramente no he tenido ningún problema, aparte de que tuve que esperar como un mes para la entrevista, pero después de eso me la dieron a las dos semanas. Al llegar acá, en inmigración todo fue normal», asegura.
Lo corrobora Miguel Huerta, coordinador en Chile de Education USA, perteneciente al Departamento de Estado de EE.UU. «Uno tiene que pedir una hora en el consulado para presentar los documentos. Lo que sí hay que tener paciencia, porque ha habido cambios en la forma en que se tramitan las visas y los documentos que se solicitan», comenta.
Hoy ha aumentado el número de postulaciones a visas, confirma: los recientes cambios -por ejemplo, la revisión de las redes sociales de los postulantes- extienden el trámite.
«Las visas hay que tratar de tramitarlas con el mayor tiempo posible y las universidades lo entienden así: están dando facilidades a los alumnos para que, si se atrasa el proceso de visa, puedan llegar más tarde», afirma.
En Education USA ayudan a los estudiantes a postular a Estados Unidos, donde los estudios son más caros, pero también entregan más becas. «Un community college puede costar 20.000 dólares al año, o hay universidades que cuestan entre 60.000 y 80.000 dólares. Para hacerte una idea, es diez veces más de lo que puede costar en Chile, pero la ayuda financiera puede llegar al 100% en algunos casos», sostiene.
El apoyo depende de la calidad del candidato. «Evalúan qué tan interesante es para la universidad: cuentan las notas, el inglés -lo óptimo es nivel B2- y las actividades que realiza la persona. Buscan gente con actitudes de liderazgo, comprometidos, que sigan alguna actividad que los atrae y los haga más completos como personas».


