El periodista es el encargado del backstage de Fiebre de baile
Es el hombre que tiene la primera reacción a una mala nota del jurado y el que observa, sigiloso, todo lo que pasa tras bambalinas. Juan Pablo Queraltó es el encargado del backstage en «Fiebre de baile», y desde ahí se ha convertido en un «carbonero encubierto», como definió Larry Moe. Él, recoge el guante y revela su táctica.
¿Cuál es la técnica para lograr jugosas impresiones sin que nadie se le espante?
«Mi esencia radica en preguntar sin faltar el respeto, escuchar más que hablar, intentar generar conversación y abrir emociones con empatía para así encontrar la verdad de cada uno dentro de las diferencias que puedan existir».
El reportero agrega que «es difícil ser neutral en medio de tanta pasión, logrando bajar la temperatura en un escenario donde los ánimos son distintos, donde las emociones están a flor de piel y cada persona vive esos momentos desde su propia historia».
Pero usted lo ha logrado.
«Es que llevo más de veinte años en esto, entonces todos nos conocemos y por lo tanto yo pienso que los concursantes se sienten cómodos conmigo, porque saben que yo nunca he buscado la cizaña, sino todo lo contrario: dar el espacio para hablar y expresarse».
¿Nunca se le ha enojado nadie?
«No, nadie. Todo lo contrario, me he convertido en una especie de árbitro. Y nadie se puede enojar con el mediador, jajajá».


