Lo reconocieron por su labor filántropica y él se emocionó pensando en su padre
La ceremonia se realizó en Las Vegas y el presidente de la Fundación AMA confiesa que a su papá le habría encantado presenciar el momento.
Juan Yarur se despertó este miércoles a las 6:30 AM con el fin de prepararse para un evento especial. En una ceremonia realizada en Las Vegas, el presidente de la Fundación AMA fue distinguido como Caballero de la Orden de San Juan de Jerusalén por su labor filantrópica.
El empresario (@juanyarurtorres en Instagram) cuenta que un amigo suyo lo postuló: «Él es parte de esta organización desde hace años y sugirió mi nombre por la labor filantrópica que he hecho. Para mí fue una sorpresa que me aceptaran, y un honor por supuesto. Esta vez la investidura es en Las Vegas porque hay una parte importante de la institución (que se fundó en el siglo 12) que está localizada en Estados Unidos. Es la primera vez que se hace fuera de Europa».
Para que la ceremonia fuera impecable, el martes se realizó un ensayo. «En esta prueba, mientras me explicaban qué hacer, cómo doblar la capa, sentí algo distinto. Fue bien impresionante», reconoce el hijo del empresario textil Amador Yarur. Pero luego del ritual encontró las palabras para definir la situación. «Cuando tenía la espada en la cabeza pensé que mi papá habría estado tan feliz aquí. A él le habría encantado esto y me emocioné pensando eso.
Al final del día uno quiere que los padres estén orgullos de uno. O al menos ese es mi caso», reconoce Juan.
En esta travesía lo acompañó su marido, Felipe Lecaros, quien además se encargó de fotografiar los pormenores de la ocasión. «Él es un santo en realidad», dice el empresario, que explica por qué esta vez viajaron sin sus tres hijos.
«Como vinimos por un periodo tan cortito, era una maldad traerlos por la diferencia de horario. Al final eso les iba a hacer más daño de lo bien que lo iban a pasar. Pero honestamente, me moría de ganas de traer a mis hijos», comenta.
Tras la investidura, Juan admite que este reconocimiento le provoca más ganas de seguir con su labor filantrópica: «He estado haciendo muchas cosas, que no han sido públicas, y estoy muy motivado», asegura él, que con la Fundación AMA se dedica a «fomentar el desarrollo del arte y la cultura» y durante más de 10 años han patrocinado varios programas internacionales de residencias artísticas, entre otras labores.
La experiencia que vivió la resume como «un honor. Yo partí de una forma súper distinta, muy mediática, y ahora estoy en una cosa mucho más ceremonial, con tres hijos. Parece que los 40 años me han caído súper bien y todo esto fue una sorpresa».


