La joven brasileña entró esta semana al reality ¿Ganar o servir?, de Canal 13
Detalla que todo ese lugar es una preservación, no se puede matar animales ni pescar ni cortar un árbol ni tocar nada y es un terreno abierto.
Esta semana se vio en el programa de telerrealidad, que se graba en Perú, el ingreso de Julia Fernandes, la brasileña que estuvo en «Amor a prueba» (Mega) y «Doble tentación» (Mega) y que después, cuando pololeaba con Ignacio Lastra, se vio involucrada en el accidente de tránsito que dejó serias quemaduras al modelo. Ella es lo que relaciona al reality con «Pantanal».
«Me crié en las tierras de las anacondas y los cocodrilos (caimanes, en realidad). De hecho la teleserie Pantanal se grabó en las tierras de mi papá. Yo salía al patio y veía pura selva. Llevo al reality unas medicinas de donde vengo, una grasa de anaconda que usamos para dolores o heridas», fue parte de lo que contó Julia antes de entrar al reality, revelando un detalle desconocido de su infancia. Se sabía que era de esa zona de Brasil, pero no su directa relación con la teleserie noventera.
Julia nació en Campo Verde, municipio ubicado en el estado de Mato Grosso y donde viven sólo 30.000 personas. Se crió con un tío por el lado paterno y con sus primos, a poca distancia de su padre, quien tiene un terreno en el Gran Pantanal (o Pantanal), una llanura aluvial de más de 340.000 kilómetros cuadrados, más que todo el territorio de Italia.
Fernandes cuenta que «el Pantanal es una preservación, no se puede matar animales ni pescar ni cortar un árbol ni tocar nada y es un terreno abierto. La tierra de mi papá es en una zona donde se puede plantar soya, pero el resto es una tierra que no sirve de nada, no la puedes tocar», explica la joven de 29 años.
Julia cuenta que ella no tiene recuerdos de los meses en que se grabó la teleserie porque ella no había nacido y sobre el terreno de su padre, confiesa. «No sé cuánto mide, pero es un terreno grande. Tengo poco contacto con mi papá ahora», aclara ella.
Fernandes vivió hasta los 15 años en ese lugar. Un amigo del colegio se dedicaba al modelaje y la invitó a acompañarlo a su agencia. «Me fui directo a Sao Paulo y me deslumbré con la ciudad, de donde yo venía no había nada de eso», recuerda Julia.
Pese a que hace 14 años dejó el Mato Grosso, Fernandes vuelve a esa zona de tanto en tanto, porque allá vive su familia y cuenta que no ha tenido cruces, cara a cara, con animales peligrosos, más allá de un caimán cruzando la carretera (video). «Sólo he tenido encuentros normales con animales de la selva. Cruzan la calle, nunca atacan, tienen miedo del ruido», explica ella.
Sobre la grasa de anaconda, que según contó llevó al reality, Julia cuenta que «sirve de medicina para heridas. A los realities también llevo grasa de cordero para lo mismo, se la daba a los chicos. Los indios hacen ese remedio, simplemente cazan anacondas y les sacan la grasa y la venden. Nosotros vamos a sus tribus y se la compramos o hacemos trueque», explicó.
Cristiana Oliveira ya tiene 60 años. Tenía 27 cuando grabó «Pantanal», que fue su segundo trabajo y después de eso posó para la revista «Playboy» y se mantuvo trabajando como actriz hasta 2019. En 2022 realizó un pequeño cameo en la nueva versión de la mítica teleserie que hizo la red Globo y que no tuvo la misma repercusión que la original. En el plano personal, se casó tres veces y tiene dos hijas. Primero estuvo con el fotógrafo André Wanderley, con quien tuvo a Rafaella (38).


