Empecé a implorar por mi vida, contó a siete años del incidente
Cuando él pasa la tercera (luz) roja e ibaa más de 200 (km/h), yo vi que la cosa era seria, relató en podcast de Lisandra Silva
«Cuando él pasa la tercera (luz) roja e iba a más de 200 (km/h), yo vi que la cosa era seria. Fue cuando empecé a implorar por mi vida», afirmó ante la expresión de incredulidad de su entrevistadora.
Contactadas por LUN, ambas declinaron repasar las revelaciones del programa, aunque coincidieron que el episodio fue grabado el año pasado.
Fernandes contó en el podcast que antes del accidente enfrentaba problemas con Lastra ya que él no soportaba verla realizando eventos en discotecas.
La noche del accidente, afirmó, estaban en un evento junto a amigos cuando el modelo estalló otra vez y la llamó con un término tan ofensivo en público que ella decidió terminar la relación al instante.
La brasileña decidió ir a buscar las cosas que tenía en casa de Lastra, quien se ofreció a llevarla aunque «obviamente estaba curado».
«Agarró su auto (del estacionamiento) y chocó el auto de adelante y al de atrás», relató Fernandes, quien decidió subirse igual. «Él empezó a acelerar y acelerar (…) Le dije para el auto», comenta.
Lastra se habría detenido y le ordenó bajar, pero la brasileña decidió terminar el recorrido. Luego vino más velocidad sin sentido «Nunca tuve tanto miedo como en ese momento», afirmó Cuando iban lanzados, cruzó la calle un auto blanco. Debido a una maniobra de Lastra, su auto saltó y dio muchas vueltas. Fernandes comentó que recuerda en cámara lenta el movimiento de los cuerpos de los dos pasajeros hasta que quedaron cabeza arriba. Ignacio le desabrochó el cinturón de seguridad y le pidió que fuera a la parte trasera del auto mientras comenzaban a salir las llamas.
«Traté de desabrochar su cinturón.
Él quedó arriba, pero con 100 kilos (lo que pesaba él), ¿cómo lo voy a hacer?», recordó. Al parecer perdió la conciencia unos segundos hasta que recibió un codazo de su exnovio para que escapara del auto «mientras el fuego lo comía».
Con el tiempo, afirmó la brasileña, se quedó con la idea de que «él era un hombre dispuesto a salvarme», pese a todo lo sucedido.
LUN trató de conseguir la otra versión, pero Ignacio Lastra no respondió su teléfono.


