La animadora cuenta desde México cómo ha vivido la etapa post elecciones
Está haciendo un documental y dice que a MEOO lo saludan hasta los niños aztecas en la calle
Desde México, mientras mezcla las horas de descanso con las de trabajo, Karen Doggenweiler se anima a hacer un balance de estas semanas post elecciones en su vida, en la de Marco Enríquez-Ominami y en la vida del mundo como tal. Porque tras la primera vuelta, todo cambió. Ahora a su marido lo piden de conferencias y foros internacionales y ella llena su agenda con toda suerte de proyectos.
Capítulo 1. Al fin vacaciones. Primero, el más hermoso de los milagros de la vida: el descanso y el ocio. «Por fin tengo vacaciones, después de 6 años en que siempre salía algo en el verano, como algún programa satélite del Festival», cuenta la conductora de TVN, que en marzo volverá a trabajar tras el fin de su permiso laboral. Lo hará animando un estelar de circo que prepara el canal. «Cuesta bajar las revoluciones, pero quería recuperar tiempo con mis hijas y con Marco, porque la campaña fue intensa y cansadora».
Capítulo 2. Campaña y libertad. Por ahora, se acabó el sueño de las presidenciales. Por ahora. Entonces es momento de balances. Para Doggenweiler, lo que vivió fue algo histórico y heroico. «Estoy muy orgullosa del trabajo que hicimos y agradezco el cariño de la gente. La libertad que dio Marco en segunda vuelta a todos los que votamos por él también alcanza para él, evidentemente. Y, por lo que veo en todas partes, hay Marco para rato».
Capítulo 3. Invitado de oro. Cuando se suponía que era el momento de echarse en la casa, el teléfono empezó a sonar donde los Enríquez-Ominami Doggenweiler. «Lo invitó el gobierno mexicano a dar conferencias. También del Council of America y de París. Hay muchas invitaciones de presidentes, ministros, universidades y mundo académico», se jacta.
Capítulo 4. Héroe americano. Si vamos a creerle a Doggenweiler, su esposo es un crack. «Acá en México lo felicitan niños y adultos. Bueno, para nadie es un misterio que él es mi candidato y yo veo que su adhesión crece día a día».
Capítulo final. La política tira fuerte. La animadora viajará a Brasil en las próximas semanas. Y no precisamente a grabar un programa televisivo. Va a observar planes de rehabilitación. «Soy muy admiradora del trabajo que se hace en Brasil, como Hambre Cero y la reinserción de personas que han delinquido. Creo que a partir de historias duras podemos sacar historias de esperanza. Hay modelos que podemos implementar de buena manera en nuestro país», remata.
-Mujeres líderes
Ahora arma un documental
Aunque recién está en etapa de preproducción, uno de los proyectos que más entusiasma a Doggenweiler es la realización de un documental sobre mujeres líderes. No sólo del ámbito político. «Ni siquiera mujeres necesariamente públicas o conocidas», matiza ella. «Haber recorrido Chile a nombre de esta campaña, el ser periodista, mujer y mamá hacen que sienta un compromiso importante con los más necesitados», afirma la animadora. Y eso la tiene entusiasmada: «Me gusta mi trabajo, es lo que me apasiona y sé hacer. Es así como creo que puedo hacer mi aporte».
-México, EE.UU. y Francia en la mira
MEO pasará el verano de gira por el mundo
Mientras la arena política nacional está más fome que «El club de la comedia», Enríquez-Ominami le saca jugo a la fama que consiguió con su campaña y al 20 por ciento que cosechó en la primera vuelta. Hoy da una conferencia en un foro de Ciudad de México y de ahí en más tiene una agitada agenda.
Por ejemplo, el 17 de febrero expondrá en Nueva York en una mesa redonda sobre el rol de los medios de comunicación en la movilización popular. Ahí, MEO estará junto a otros líderes de toda América cuya gracia es tener menos de 40 años. Después viajará a Francia a dar otra serie de conferencias.


