La animadora quiere ser mamá, pero sin presiones por el paso del tiempo
Kika Silva desde siempre ha reconocido que quiere ser mamá. Cuando comenzó su relación con Gonzalo Valenzuela fue una de las conversaciones, pues el actor ya tiene tres hijos, y ambos decidieron que es un plan en común agrandar la familia.
Como ella es bien ordenada e informada, Kika tenía pensado desde hace años congelar óvulos. Ella explica: «Es un tema que siempre he hablado con mi ginecólogo, porque ser mamá para mí es algo que quiero. Fue mi doctor quien me recomendó que a esta edad, a los 33 años, lo hiciera. Para nosotros (con Gonzalo) fue un proceso normal donde lo importante es informarse bien y confiar mucho en la clínica y en el doctor. Me lo recomendaron mucho algunas amigas también».
Hace dos meses fue a la primera consulta en la clínica SGFertility y hace cuatro semanas comenzó el proceso. «Para comenzar el tratamiento de congelar óvulos se administran hormonas llamadas gonadotropinas, que son la hormonas folículo estimulante y la hormona luteinizante. Es un paso clave porque estas hormonas son las encargadas de estimular el crecimiento de múltiples folículos ováricos. Así hay más chance de extraer más óvulos maduros», comenta el ginecólogo Tomás Romero.
Para Silva fue todo un camino esto de inyectarse a diario (en el estómago) estas hormonas. «Las hormonas, obviamente, te remueven y es muy personal la experiencia de cada uno. A mí, emocionalmente, sí me costó y ha sido un desafío. Es un tema los cambios hormonales y físicos; un proceso emocional y físico desafiante donde es importante tener el apoyo de tus cercanos. Además de Gonzalo tuve amigas y familia apoyándome».
Ya con la animadora asumiendo en orden todos los pasos, vino el día de la extracción. El especialista cuenta que «este procedimiento, que recibe el nombre de recogida ovocitaria, se hace mediante una punción folicular, con un aguja muy fina, para extraerlos».
El tratamiento dio frutos para Kika y lograron obtener 17 óvulos, de los cuales 12 estaban maduros y listos para congelar.
¿Kika, con esto descarta tener hijos por método natural?
«Congelé porque con mi doctor siempre hablamos de congelar a los 33 si es que aún no era mamá. Me comprometí conmigo misma y al momento de cumplir esa edad, sabía que era algo que tenía que hacer. Lo que no significa que uno no pueda intentar un embarazo de manera natural. Esto es para resguardar los problemas que puedan surgir con el paso de los años, problemas de salud, etc. Los doctores recomiendan que esos óvulos los uses hasta máximo 49, 50 años, pero tendrán la edad de cuando te los sacaste; en mi caso 33».
Según el especialista cada vez más mujeres congelan a modo de prevención.
«Hoy tomamos la decisión de cuando ser madres. Al mismo tiempo estos tratamientos ayudan en miles de casos diferentes de salud, enfermedades hereditarias. Yo comparto esto abiertamente porque se me han acercado a preguntarme mucha gente que lo está viviendo, que lo vivió y que tiene inquietudes. Desde mi entrega y misión, sobre todo por lo que hacemos en el programa IKI (https://acortar.link/5pwTDk), me parecía importante abrir el tema».


