El ex seleccionado nacional acaba de incorporar un camioncito para distribuir en las comunas
El ex jugador recorre los fundos de la zona centro norte en busca de las mejores ofertas. Su plan de expansión considera una bodega en Santiago y un vehículo para repartir sus productos.
Jorge «Kike» Acuña (46) está en plena expansión de su negocio de venta de paltas. El ex jugador de la Universidad Católica, Feyenoord (Países Bajos) y Unión San Felipe, entre otros clubes, anda en busca de una bodega para instalarse en Santiago y también quiere definir, en el corto plazo, un recorrido para llevar su producto a diversas comunas de la capital, según explicó.
Hace dos años y medio, comenzó con su emprendimiento «Paltas Kike Acuña» y ahora llega a vender, en algunas ocasiones, hasta 17 mil kilos, que es la capacidad standard de un camión.
«Compro las paltas en fundos de Cabildo, Petorca, Quillota y Melipilla. Entré al negocio por un amigo, Christopher. Empecé trabajando como comisionista, pero al final me asocié con mi mejor amigo, que no le gusta aparecer en los medios», cuenta el también entrenador de fútbol, que dirigió a San Felipe y Santiago City.
¿Cómo es la rutina diaria de su trabajo?
«Es súper simple. Yo voy a ver las paltas a los fundos. Se las muestro al cliente y ahí hacemos negocio. Lo difícil es entrar en los fundos. Por mi nombre y el fútbol se me hace un poquito más fácil».
¿Usted saca las paltas en un camión?
«Si la compro yo, saco la palta en el camión. Y si no, el cliente, porque hay algunos que tienen camiones. Se podría decir que actúo como intermediario, pero creo que de aquí a unas dos o tres semanas, voy a estar trabajando con mi bodega propia. Con mi socio, estoy viendo en qué lugar la vamos a poner. Tiene que ser en un lugar más o menos estratégico, donde puedan pasar los camiones a cargar».
¿Tiene más planes?
«Voy a hacer una ruta por comuna, con un camioncito de 500 kilos. Voy a acostumbrar a la gente, por ejemplo, que los lunes estaremos en Puente Alto. Y así por el estilo. El lunes partimos por Puente Alto, junto a Mauricio Soto, quien trabajó 15 años en Agrosuper y me ayudó a hacer la ruta. Ahora estamos juntos en el proyecto».
¿Es correcto decir que llega a vender hasta 18.000 kilos en un solo negocio?
«Lo que pasa es que un camión hace entre 15.000 y 17.000 kilos. Entonces eso es lo que más o menos sale en un camión. Cuando el camión sale completo, son 17.000 kilos, más o menos. La idea es obviamente seguir creciendo, seguir haciendo carga, cautivando nuevos clientes, obteniendo nuevos fundos de donde poder abastecer a estos mismos clientes que compran harto. Y eso se hace… viajando, viajando harto, yendo a los fundos. Obviamente yo me considero que estoy recién partiendo».
¿Quiénes son sus principales clientes?
«Me compra gente que después entrega a distintos comercios. La verdad es que yo no tengo idea a quién le entregan ellos. Puede ser a supermercados, a las vegas, a restaurantes, a puestos en la feria. Por eso quiero tener la bodega en Santiago para poder entregar paltas a sectores que hoy día no estoy llegando y que quiero llegar».
¿Ha tenido que contratar personal?
«No, trabajo yo con mi socio. Ahora, obviamente, con el tema de la bodega y del camioncito vamos a tener gente que haga el recorrido en el camión y gente que esté a cargo de las ventas en bodega. Entonces, por eso, pues sí, como queremos crecer nosotros como empresa, también vamos a tener que crecer en personal».


