El accesorio ya se agotó en las tiendas chilenas
El nuevo sensor de movimiento de la Xbox 360 fue la gran vedette del fin de semana en los malls.
«Me gusta bastante porque es muy interactivo, sobre todo con los bailes. Estamos barajando la posibilidad de comprarlo para la Navidad para jugar con mi señora», dijo Pedro Zúñiga, uno de los muchos santiaguinos que se quedó pegado con Kinect, el nuevo control corporal para Xbox 360 que se lució en los distintos centros comerciales.
Este entusiasta comprador refleja un fenómeno similar al que se produjo hace algunos años con la Wii, de Nintendo: los adultos están mucho más motivados que los niños con este nuevo chiche. «Muchos se los compran para hacer ejercicios en pareja, no por los hijos», cuenta un dependiente de una multitienda, quien estima en más de 150 las personas que se detuvieron a contemplarlo durante la tarde dominical.
La familia Miranda era mayoría en los malls: todos oteaban pero muy pocos se animaban a mover el esqueleto en el juego de baile «Dance Central».
La compradora Leticia Gallardo resume la efervescencia generada. «Es muy genial porque los niños bailan, se mueven y ya no están sentados. Incluso, los niños se ponían obesos. Ahora todos vamos a jugar y a hacer ejercicio», narra, entusiasmada. El problema es que, al igual que muchos chilenos que se prendieron, los productos ya no están disponibles en la mayoría de las tiendas.
«No hay fecha oficial para que lleguen más accesorios a Chile, ya que la demanda superó las expectativas a nivel mundial. En dos días, se agotaron», dijo Martha Neira, gerenta de entretenimiento de Microsoft Chile. Lo que es seguro es que habrá más unidades antes de Navidad, donde este accesorio que elimina los joysticks y cables promete ser el regalo más deseado por adultos y niños del país, en ese orden.
100 mil pesos cuesta el sensor, que incluye el juego «Kinect Adventures».


