La diva abrazó al comediante y le dijo que pensó que era el verdadero Cristian Castro
El cómico se demoró más de cuatro horas en maquillaje para quedar igual al baladista. Maquilladora cuenta cuál fue el detalle más complicado de conseguir.
Ya eran las 00.31 horas, tras la mágica presentación de Jean Paul Olhaberry, saltó al escenario del estadio Nacional, Stefan Kramer, un clásico de las teletones pasadas.
Lo primero que apareció en pantalla gigante fueron algunas de las actuaciones anteriores, y luego Leo Caprile, quien pasó a toda velocidad.
Poco después el animador interactuó con una versión grabada del candidato Eduardo Artés, una de las mejores imitaciones que ha incluido hace poco Kramer, para a su vez presentar al número fuerte del show: Cristian Castro. El encargado de depositarlo en el escenario con un truco, fue el propio Olhaberry.
Ocho minutos después de ser anunciado, recién apareció el imitador dando vida a una versión alocada y desafinada del baladista mexicano, que además hacía el llanto de la Chilindrina. El personaje parecía algo desorientado porque saludó a Argentina y Venezuela antes de reconocer el lugar donde estaba.
«Los personajes siempre demoran su propio tiempo. Uno va pensando si me veo bien, si me parezco. La aventura del riesgo es lo más lindo que hay», contó Kramer tras bajar del escenario.
El look era tan similar al cantante que a la salida se encontró con la cantante mexicana Paulina Rubio, quien en broma lo saludó con asombro: lo abrazó y le dijo que pensaba que se trataba de Cristian Castro.
¿Cómo?
Carla Gasic, la maquilladora que siempre trabaja con el comediante, contó que comenzó a maquillarlo a las 6 de la tarde, «por lo que fueron más de 4 horas y media de trabajo para hacerlo con mucho detalle y que no se notara ninguna prótesis».
Agregó que lo más desafiante fue lograr la mirada pues Castro «tiene unos ojos bien impactantes». Así que «buscamos unos lentes de contacto del color de él con un halo oscuro alrededor, los ojos caídos, las cejas grandes y su nariz tan particular».
A dúo
Comenzó así un show en que Caprile hizo de bandejero para los chistes. «¿Cómo me ven? ¿Estoy muy gordo? Todo el mundo me quiere flaco», bromeó varias veces. Además insistió en que no quería hacer nada, burlándose de sus declaraciones que se han hecho virales.
Tras unas bromas en que correteó al mago Olhaberry, mirándolo con sumo interés y pidiéndole que lo hiciera bajar de peso, conversó con la pantalla en que se proyectaba otra vez al doble del profesor Artés. Juntos iniciaron una versión de «Por amarte así» que se llamó en realidad «Por donarte así».


