Yolanda fue detenida y formalizada por cultivar la planta
Ella alega que se siente bien y que, en cambio, los remedios formales le hacen pésimo.
De lejos, de cerca, desde todos los ángulos, la señora Yolanda Aguilar se ve bien. Ágil y jovial en su forma de vestir, ni de broma representa los 80 años que su carnet de identidad dice que tiene.De salud también anda impecable, salvo algunos dolores de huesos y de espalda, que controla desde hace veinte años con una receta simple: fuma marihuana matiné, vermú y noche.
«Antes tomaba pastillas, como quince diarias, y me hacían pésimo para el estómago, y además andaba todo el día mareada. Con la marihuana ando bien, me siento muy bien», cuenta.
La señora Yolanda no fuma cigarrillos tradicionales ni consume alcohol. Hace harto ejercicio y evita las grasas saturadas y la carne.
-¿Cómo consume la marihuana, señora Yolanda?
-La fumo o me la tomo en un tecito con miel de palma en la noche o hago queques y otras cosas y les pongo un poco.
Su nieto Maximiliano, que vive con ella en su casa de San Bernardo, cuenta que hasta tiene algunas manías con las plantas de cannabis que cultiva en su patio. «Les canta canciones de Nino Bravo. Le encantan, en especial esa que dice por qué no puedo encontrar un amor como tú .». También confidencia que después de fumar, a su abuela le da por comer pasteles, y que cuando está de humor, «le pone su cogollito hasta a las empanadas».
Hasta la muerte
«Ella no es adicta, las plantas son para ella, para su consumo personal», enfatiza el nieto, preocupado por lo que hará su abuela ahora. Ayer, la mujer fue formalizada por cultivo de marihuana y quedó con arresto domiciliario nocturno por 80 días. Como no tenía ningún carrete planificado, lo que realmente preocupa a Yolanda es qué hará ahora que la policía se llevó sus plantitas.
«La marihuana es una hierba, un pasto, una medicina. Si todos tuvieran su matita, estarían todos sanos. La voy a usar hasta que me muera», insiste la abuela, que ha participado en marchas que piden la despenalización de la cannabis, y que quedó molesta porque asegura que la «trataron como delincuente y solo eran cuatro plantas con unos cogollos, y de mala calidad más encima».
Valga aclarar en todo caso, que no todos opinan igual de las bondades medicinales de la plantita. Pese a que incluso en algunos países se usa legalmente para combatir la presión ocular que provoca el glaucoma, el siquiatra experto en adicciones Rolando Chandía afirma que «la medicina dice que para cada uno de los efectos que se atribuyen a la marihuana, hay medicamentos legales con menos efectos adversos y sin riesgo de dependencia».
La señora Yolanda, según el defensor Luis Carmona, arriesga una pena que va de tres a cinco años de cárcel, aunque por no tener antecedentes penales, es probable que la sanción sea inferior.
Prohibiciones
Lo que dice y no dice la ley
La ley 20.000 sanciona al que cultiva cannabis, «a menos que justifique que está destinada a su uso o consumo personal exclusivo y próximo en el tiempo». Aunque Sebastián Binfa, de la revista «Cáñamo», especifica que la legislación es subjetiva y no precisa cantidades, por ejemplo, para hablar de consumo personal.
«La ley dice que el consumo es legal de manera privada, pero no permite acceder a la droga de ninguna forma. El autocultivo sería una forma, pero no lo aprueban», alega.
22 plantas de cannabis encontraron en la casa de Yolanda, según la Fiscalía Occidente.
Si todos tuvieran su matita, estarían todos sanos
Yolanda Aguila


