Minsal intensificó la vigilancia de la enfermedad por la baja vacunación en Argentina
Cuando hay bajas coberturas, uno sabe que pueden haber brotes, dice infectólogo.
La Sociedad Argentina de Pediatría hizo pública una información que terminó rebotando en Chile e hizo que nuestras autoridades se pusieran en alerta. Las cifras de vacunación allende los Andes registran una baja histórica, tanto que incluso podría llegar a ser un problema en nuestro país.
De acuerdo a los datos que informaron, la vacuna triple viral, que protege contra sarampión, rubéola y paperas, y que allá es obligatoria a los 5 años, en el período 2015-2019 promediaba 90% de cobertura en la población objetivo, pero el 2024 llegó apenas al 46,7%. La vacunación contra la poliomielitis retrocedió del 88% al 47% y la cobertura de la triple bacteriana celular descendió del 88% a 46%. Otra vacuna, que protege del contagio de coqueluche o tos convulsa, bajó del 82% al 54%.
«Estamos ante un escenario de fragilidad inmunológica colectiva», manifestaron desde Argentina.
Ante esa situación, las autoridades chilenas decidieron emitir una alerta epidemiológica. La principal preocupación es el sarampión, «porque es una enfermedad extremadamente contagiosa», explica Juan Pablo Torres, pediatra infectólogo de la Universidad de Chile.
Chile es un país libre de sarampión. Desde 1993 que nuestro país no registra casos locales de esta enfermedad, sólo ha tenido unos pocos casos importados. El último es de 2023, una persona que viajó a Medio Oriente y llegó contagiada.
Pero en el resto del mundo la situación no es igual. Ester Aylwin, jefa de la División de Emergencias del Ministerio de Salud, entrega cifras. «Este año, a la fecha, se han notificado 12.912 casos de sarampión en la región de las Américas, el 95% son de Estados Unidos, Canadá y México, pero el año anterior iban 441 casos».
La alerta epidemiológica, explica Aylwin, «es para prevenir la reintroducción del sarampión en el país, ante el aumento de casos en la región de las Américas».
¿En qué consiste?
«Se busca dar instrucciones específicas a las seremis de salud, a los servicios de salud y a la red de atención pública y privada para intensificar la vigilancia de casos sospechosos, cómo debe ser la notificación a la autoridad, el manejo clínico de casos confirmados, el manejo y seguimiento de los contactos y para fortalecer la vacunación como estrategia preventiva. El objetivo es hacer hincapié en la sospecha clínica para que podamos tener de forma oportuna los diagnósticos».
En nuestro país, los niños se deben vacunar contra el sarampión a los 12 meses y a los 3 años. La cobertura de la primera dosis alcanza el 95,6%, pero la segunda dosis está un poco más baja y llega a 78,9%.
Para Torres, mientras nosotros mantengamos buenas coberturas, no debería haber problemas. «Nosotros tenemos una cobertura alta en general, pero en algunas zonas del norte del país, está más baja, no tanto como Argentina, pero es más baja que el resto del país».
Ahora vienen las vacaciones y harta gente viaja. ¿Qué se espera?
«Cuando hay bajas coberturas, no solo en Argentina, uno sabe que pueden haber brotes. La clave para Chile sería reforzar al máximo la vacunación contra el sarampión».
¿Mientras tengamos una buena cobertura no debería pasar nada?
«No pasaría prácticamente nada y es lo que ha pasado todo este tiempo, porque si hay un caso importado, acá no habrá diseminaciones importantes, como para producir un brote que sea preocupante, porque la población estaría vacunada y el brote lo contienes rápidamente».
Jaime Rodríguez, jefe de Infectología Infantil de la Clínica Alemana, destaca un punto: «El sarampión acá es una enfermedad de notificación obligatoria e inmediata, eso quiere decir que si un médico ve un caso que pudiera ser sarampión, tiene que llamar por teléfono a la Seremi y ellos van de inmediato a revisar el caso y los contactos. En ese sentido, tenemos un buen sistema de contención».
El médico hace un llamado a los viajeros: «A los 3 años, los niños deberían tener dos dosis puestas, pero si ese niño va a salir de Chile al año y medio, debería adelantar su segunda dosis. Lo mismo si tiene menos de un año, se puede adelantar a los 6 meses de edad. Además, las personas nacidas entre 1971 y 1981, si viaja fuera del país, debería ponerse un refuerzo de vacuna, porque se asume que no recibieron la dosis completa cuando niños».


