Chascas Valenzuela escribe telenovela inspirado por la cocina peruana
Repasando su vida, el escritor vincula su infancia con el pastel de choclo y su primeros días como profesional con la pizza.
En cada viaje que realiza a Chile, para Chascas Valenzuela es imprescindible comer pastel de choclo, humitas y leche nevada. El guionista y autor de series como «¿Quién mató a Sara?» reside en Miami y desde allá explica que esas preparaciones lo sitúan emocionalmente en los veranos que pasaba en El Quisco junto a sus abuelos. «Probar pastel de choclo es volver a ver la típica discusión entre ellos sobre si se le colocaba azúcar a ese plato», rememora.
«A mí me fascina comer, explorar y degustar cosas que no he probado antes. No sé cocinar, soy del tipo de personas que quema el agua, pero me fascina comer. Para mí, la comida no es simplemente un proceso alimenticio, no es tragar algo que me va a dar nutrientes. Para mi es una experiencia emocional. No concibo una junta de amigos sin comida y si voy a ver una película, preparo cositas ricas», explica sobre su lado sibarita.
Desde esa perspectiva, y gracias a un viaje que realizó a Perú, el autor terminó trabajando junto a Del barrio producciones y actualmente escribe una telenovela situada en dicho país, donde los grandes temas serán el romance y la cocina local. «Siempre he pensado que el melodrama, que es una experiencia emocional, se parece mucho a comer. Hay algo de devorar, de probar de a poco, de pronto no quieres que se acabe (lo que estás viendo)», reflexiona Valenzuela.}
La idea de este proyecto, que se llama «Leche de tigre», sucedió mientras Chascas estaba en un restaurante del país junto a la gente de la productora. Ellos lo contrataron para realizar una masterclass de escritura y «una noche, mientras comíamos, pregunté, dándolo por hecho, ¿ustedes ya hicieron una serie o película ligada a la comida peruana, cierto? Ahí se produjo un silencio en le mesa y me respondieron que no», detalla.
Dos meses después, Chascas estaba nuevamente en Perú investigando sobre los chefs y platos más reconocidos y pasó horas en la Escuela de Pachacútec, que fundó el chef Gastón Acurio. «A veces uno no recuerda el sabor exacto de un plato, pero sí lo que te hizo sentir. Eso es lo que yo quiero reproducir con los productos audiovisuales en que estoy trabajando», comenta. «La cocina es un elemento que une de una manera muy democrática. (En Perú) ricos y pobres comen lo mismo, se sientan en mercados, puestos callejeros o en el restaurante de la esquina. Y eso es un elemento de melodrama maravilloso para utilizar», añade.
Retrocediendo en su historia, Valenzuela destaca que su primera teleserie, «Amor a domicilio», se desarrolló en una pizzería. Por esos días, «yo no tenía un peso, trabajaba muchísimo para pagar mi universidad, y el único lujo que me permitía una vez cada dos meses era pedir una pizza. Ese era un momento de triunfo personal, de poder darme un pequeño gusto. Y esa sensación hasta hoy la tengo asociada a una comida. No me había dado cuenta», revela.
«Los gringos tienen una expresión que no sé muy bien cómo traducirla que es comfort food. Y a veces uno necesita comfort food. Por ejemplo, si un día lloraste mucho, si lo pasaste mal, si te rechazaron un proyecto? a veces uno necesita terminar el día con un cariño al alma y ese cariño está ligado a comida. Y no tiene que ser algo caro, sino que es comfort food, es algo que te preparaba tu abuela, tu mamá, o quizás bajar a comprar ese chocolate que tanto te gusta y ver una película», suma entusiasta Valenzuela.
Para esta labor, la productora que tiene con su amigo Lucas Akoskin (exmarido de Leonor Varela) llamada Malule, también está involucrada. «Tanto Lucas como yo seremos productores ejecutivos del proyecto. Nosotros somos socios y compadres porque él es uno de los padrinos de mi hija», afirma Valenzuela, orgulloso.


