Joven vocera mapuche hizo su debut político entre figuras consagradas como Tohá y Alvear
Dejó su suave sonrisa a un lado para arremeter contra la convivencia de su pueblo con los últimos gobiernos.
Natividad Llanquileo llegó sonriente al aula magna de la Universidad Alberto Hurtado. Con el pelo atrapado en una trenza y vestida de negro, compareció en un seminario sobre el pueblo mapuche, su reconocimiento constitucional y las deudas que aún se mantienen. Con delicadeza se sentó y aguardó su debut en estas lides oratorias para confrontar ideas y posiciones con políticos y académicos que supuestamente manejan el tema.La joven vocera de los ex huelguistas de hambre -ahora analizan volver a la protesta porque estiman que el gobierno no ha cumplido su palabra de no invocar la Ley Antiterrorista- se ruborizó cuando le pidieron subir al estrado que compartió con Carolina Tohá, la senadora Soledad Alvear y el diputado UDI Gonzalo Arenas.
La timidez se esfumó cuando le correspondió hablar, después de que salieran al ruedo leyes y normativas que en teoría benefician la postura indígena en nuestro país. «Mientras no se apliquen, no nos sirve. Así de claro», fue la primera idea que lanzó Natividad y los asistentes comprobaron que esa dulzura inicial había mutado a una cándida dureza.
Frontal como pocas, Natividad recalcó que «los diferentes gobiernos han querido negarnos nuestra historia, nos han humillado, nos han mentido descaradamente y nos llenan de migajas. Nos quieren hacer creer que somos sus indígenas, y no lo somos. Somos mapuches, no les pertenecemos. Si quieren respetarnos, déjennos ser como somos».
El calor de mediodía se hacía sentir en la sala donde se desarrollaba el foro organizado por la Corporación ProyectAmérica, pero la muchacha no detuvo su argumentación. La audiencia estaba cautiva. «¿Quiénes usurparon las tierras? Se nos trata de ladrones, de delincuentes. ¿A quién hemos matado? No sé qué terrorista hace atentados al lado de su casa», puntualizó.
El remate fue en el mismo tono seco: «La tarea es nuestra. El llamado es a nuestra gente a estar atenta, lo demás, bien por los que solidarizan, pero una cosa es solidarizar y otra es entrometerse en algo que no les corresponde. La lucha mapuche es mapuche».
Carolina Tohá interpretó la avasalladora exposición de Natividad. «Ella fue muy explícita con el problema de las desconfianzas. Lo que nos está diciendo es que más que promesas maximalistas, prefiere cumplimientos minimalistas», argumentó.
169 es el número del convenio de la OIT -Organización Internacional del Trabajo-que suscribió el Congreso chileno para proteger a los pueblos indígenas y que aún no se aplica por vacíos legales.


