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Autor de la Foto: LUIS QUINTEROS
En el colegio tenía un compañero, el «Guatón». Calzaba 54. Su mamá le mandaba a hacer los zapatos.
Ricardo Martínez
En el colegio tenía un compañero, el «Guatón», que era una enormidad comparado con el resto de nosotros. No era taaan alto, pero lo sorprendente era el tamaño de sus pies: calzaba ¡54! Por supuesto no había zapato de colegio que le cupiera, ni hawaianas, ni zapatillas. Su mamá tenía que mandarle a hacer especialmente el calzado, no había otra.
Año tras año se pegaban con su mamá un paseo a tiendas de tallas grandes, donde le tomaban las medidas y le hacían diseños específicos. Claro, porque en mi curso todos calzábamos 41 ó 42 y él era una excepción. Se escapaba de la norma. Seguramente entendería mucho lo que le pasa a Laura Prieto con sus zapatos talla 41.
Claro, lo que ocurre es que el tamaño de los pies, tal como la estatura y el peso de las personas se distribuyen «normalmente» o por distribución gaussiana. La mayor parte de las personas se encuentran en el promedio, y los que se van alejando del promedio son cada vez más escasos. Por ejemplo, en la estatura de las mujeres en Chile, según datos de una investigación de Mardones et al de 2004 publicado por la Revista Médica de Chile, las mujeres nacidas entre 1974 y 1983 medían en promedio entre 1,56 y 1,60 metros.
Para los productores de ropa, estas medidas son las que más se compran, obviamente, y por lo tanto elaboran un enorme porcentaje de su ropa en dichas dimensiones y en los rangos cercanos: lo que comúnmente conocemos por las siglas «S», «M» y «L». A veces se encuentran también tallas «XS» o «XL», pero ya es mucho más raro hallar una «XXL».
Para quien se encuentra en los rangos más escasos de la distribución tiene que ser, al igual que para mi compañero el «Guatón», todo un jaleo la vida cotidiana: ni los pupitres escolares, ni el vestuario, ni las mesas, ni las camas, están hechos para ellos o ellas. Por eso no es nada de raro que se organicen, creen grupos de Facebook, se pasen datos, así, entre varias o varios, se va haciendo frente a los desafíos que para quienes son de tallas promedio no existen.


