Cyrille Rogeau, embajador de Francia en Chile, país invitado de Espacio Food & Service
Cerca de 20 empresas integrarán el pabellón francés en Espacio Food & Service. La programación incluirá clases de cocina, degustaciones y un concurso para elaborar la tabla de quesos más grande.
Francia llegará a Espacio Food & Service con sus quesos, vinos y panes, pero también con propuestas para la alimentación del futuro. Por primera vez como país invitado de honor, reunirá a cerca de 20 empresas en un pabellón donde habrá clases de cocina, degustaciones y soluciones tecnológicas para la industria.
Para el embajador francés en Chile, Cyrille Rogeau, esa combinación de tradición e innovación explica por qué su gastronomía sigue siendo un referente.
Francia ha sido históricamente un referente mundial en gastronomía y alimentación. ¿Cómo ha evolucionado su industria en los últimos años?
«La gastronomía francesa se reinventa constantemente, ahí reside su fuerza. Como en todo el mundo, el sector ha tenido que adaptarse a un contexto exigente, con el aumento de costos, las secuelas de la pandemia en el turismo y la evolución de los hábitos de consumo, como el delivery, la digitalización y una mayor conciencia ambiental. Frente a ello, la industria agroalimentaria francesa innova e incorpora nuevas tecnologías, incluida la inteligencia artificial, para responder a los desafíos de sostenibilidad, trazabilidad y eficiencia. También se fortalecen los circuitos cortos, la alimentación de calidad y la lucha contra el desperdicio, con el respaldo de políticas públicas como el plan France 2030. En la alta cocina, los chefs valoran hoy los productos locales y de temporada y promueven una cocina cero residuos».
Más allá de productos emblemáticos como quesos, vinos o baguette, ¿en qué áreas considera que Francia está innovando hoy?
«Detrás de los quesos, los vinos o la baguette existe algo muy importante que es el savoir-faire (saber hacer) transmitido de generación en generación, que la Unesco reconoció en 2010 al inscribir la comida gastronómica de los franceses como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Ese patrimonio sigue vivo gracias a la riqueza de las tradiciones regionales, protegidas por sellos de calidad: Francia concentra cerca de un cuarto de las denominaciones de origen protegidas de la Unión Europea.
Al mismo tiempo, se revalorizan las hortalizas olvidadas, los cereales antiguos y las técnicas de fermentación, un campo en el que la investigación es muy activa. El chef francés no es el guardián de un museo culinario, sino un precursor de la gastronomía del futuro, y estas tendencias pueden resultar muy inspiradoras para la industria chilena».
¿Qué se mostrará en Food & Services, que será lo imperdible?
«Nos complace mucho que Francia sea el país invitado de honor de esta edición. En nuestro pabellón Francia, coordinado por nuestra Cámara de Comercio e Industria franco-chilena, estarán presentes cerca de una veintena de empresas que dan cuenta de la diversidad y dinamismo de la oferta francesa en Chile. Además, contaremos con la presencia de reconocidos chefs que animarán espacios de cocina interactiva, incluido una clase dedicada al pan. Tendremos varias actividades, de las cuales podemos destacar dos vinculadas con nuestra cultura gastronómica: un concurso de la tabla de quesos más grande, en homenaje a nuestros productos más emblemáticos, y una degustación de foie gras, preparación tradicional a base de hígado de pato, muy presente en la mesa francesa, especialmente durante las celebraciones. Los visitantes podrán participar en degustaciones y maridajes, y descubrir soluciones innovadoras en ámbitos como la inteligencia artificial o la alimentación del futuro».
¿Qué tipo de empresas francesas habrá?
«Estarán presentes empresas de todos los tamaños, desde pequeños productores hasta grandes grupos, vinculados con la producción y distribución de alimentos, la agricultura, la vitivinicultura, la fabricación de equipos y los servicios para la gastronomía, la hotelería y la restauración. Es la mayor delegación francesa que ha participado en la feria en mucho tiempo, y todas comparten un mismo espíritu: la excelencia y la tradición gastronómica francesa. También quisiera mencionar a BonApp, una startup franco-chilena creada en 2023 que ofrece una plataforma digital para la gestión y la formación del personal en hotelería y restauración, integrando la inteligencia artificial en sus procesos. Hoy está presente en cuatro países. Un buen ejemplo de lo que la cooperación entre nuestros dos países puede generar.
¿Qué oportunidades concretas de negocios abre esta participación para empresas y Pymes chilenas y francesas?
«En Chile hay unas 300 empresas francesas, de las cuales cerca de un centenar están vinculadas al sector agrícola, agroalimentario o a servicios relacionados. Esta primera participación como país invitado de honor puede abrir nuevos espacios de encuentro y de cooperación, en particular entre grandes grupos franceses y empresas chilenas. Existen ya muchos ejemplos exitosos: Lactalis, que han integrado marcas chilenas; Savencia, muy activo en el mercado chileno; Almaviva, alianza entre Baron Philippe de Rothschild y Concha y Toro; la inversión de Terramar en Francia junto al grupo LDC para producir alimento para la acuicultura; o la joint venture entre Agroberries y Omer-Decugis para distribuir fruta fresca en Europa. A esto se suman decenas de restaurantes franceses y franco-chilenos en Santiago. La innovación, la sostenibilidad y la formación en hotelería y restauración son áreas con un gran potencial para seguir creciendo juntos».


