El saxofonista enfrenta tormentoso juicio con su exesposa
Hubo una época dorada para Kenny G, el saxofonista que consiguió premios y millones con sus temas tan relajantes que inducían al sueño. Ahora tiene 67 años, una envidiable cabellera crespa y un lío judicial a causa de diferencias económicas con su ex mujer, Lyndie Benson, con quien estuvo casado entre 1992 y 2012.
Según «People», el músico solicitó bajar la pensión que paga a la madre de sus dos hijos y que llega a los 40 mil dólares al mes, casi 35 millones de pesos chilenos. Se escudó en que ya no tenía los ingresos de antes y sus giras no son tan rentables.
La mujer llevó el caso a la corte, argumentando que Kenny es dueño de una mansión en Malibú avaluada en 40 millones de dólares. Afirmó que desde el año pasado la propiedad está siendo arrendada a «una entidad afiliada» al magnate Jeff Bezos por la suma de 600 mil dólares al mes, módicos 521 millones de pesos. El juez le encontró la razón a ella.
Ahora la mujer ahora volvió a tribunales para solicitar todos los correos en que se pactaron las condiciones del arriendo. Además, acusa al saxofonista de violar el acuerdo de divorcio al no vender la mansión y recibir dineros de un alquiler ultra caro.
De acuerdo con la mujer, en caso de vender la propiedad en 40 millones de dólares, como ella pretende, le corresponde el 25% de la ganancia neta.
Sin embargo, los abogados del ex marido dicen que nunca hubo un acuerdo de deshacerse de la casona y que el señor G la venderá cuando le venga en gana.
Tras divorciarse en 2012, Kenneth Bruce Gorelick (su nombre real) no ha vuelto a casarse. De esa relación fracturada tuvo dos hijos, Max y Noah, ambos adultos y músicos.


