Con dos años, la pequeña Sienna entró en una fase de oposición
«Sienna, tienes que cambiarte de ropa», «Sienna, tienes que ir al jardín», son algunas de las cosas que Vale Ortega le dice a su hija menor (de dos años y ocho meses) en la rutina tradicional de la semana, esperando que ella (también tiene a Oli de cuatros años y medio) le haga caso, pero en el último mes la respuesta que encuentra la periodista es sólo un gritado: «Noooooo». La pequeña es definida por su madre, por estos días, como la Reina del No.
«A casi todo lo que le digo su respuesta es no y no le digo una o dos veces, le digo 10 veces y a la décima ya estoy sobrepasada, porque necesito avanzar, tengo que ir a trabajar y pasa el tiempo. Le empiezo a poner la ropa y me empieza a pelear, me grita, yo le grito de vuelta, somos las dos haciendo pataleta», reconoce Vale y explica: «Está en la etapa de ser más independiente entonces todo lo quiere hacer ella. Ella quiere ponerse la ropa y se la pone al revés, entonces yo le doy su espacio pero llega un momento en que tiene que ponérsela bien y no, ella tiene que hacerlo. Y como que sabe que eso es una molestia para mí, es como una tocada de oreja, jajajá. Esto partió como hace un mes, en al jardín también me dijeron que está muy desafiante».
¿Y todo el conflicto es por vestirse?
«No, es por cosas de rutina. Hoy quiere yogurt de vainilla, al día siguiente es: Noooo, no quiero, odio el yogurt de vainilla. Y yo digo pero si ayer estaba bueno ¿qué pasó? O quiere plátano y feliz, al día siguiente se lo pelo y se enoja porque lo pelé. Es como estar pisando huevos, no sabes qué va a gatillar (el enojo)».
¿Con Oli no le pasó esto?
«Oli es más mamón. Sienna es mucho más independiente. Dejo los pañales antes, comía sólidos antes, comía con cuchara antes».
Aprendió a gritar también.
«Ella grita, yo grito, hasta ahora los vecinos no han reclamado. Mi mamá miraba en esto y me decía: ¿Tú no haces eso de la crianza respetuosa?, jajajá. Yo la respeto y la crío. Yo creo que no soy así, no me salió. No fui esa mamá».
¿Qué más dice su mamá?
«Me dijo: Uhhh, es literalmente como verte a ti. Yo fui la segunda de tres hermanos. Parece que como pecas pagas. Dice que se me pasó a los siete años y después vino la preadolescencia. Se me viene duro».
¿Y el pediatra qué dice?
«Todos me dicen: Es la etapa, no te calientes la cabeza, déjala fluir, así que nada más que hacer. Seguiré navegando para ver cómo nos va».


