Teresa Vásquez y César Arriagada se hicieron virales por su foto
La pareja demoró una hora en hacer el recorrido y bailar en el lugar donde comenzó el pololeo.
«Llévame esta noche/ donde haya música y gente/ jóvenes y vivos/ conduciendo en tu coche/ nunca, nunca quiero volver a casa/ porque ya no tengo una». Así comienza la canción «There is a light and it never goes out» del grupo de rock, The Smiths. Esta fue una de los cinco temas que bailaron Teresa Vásquez y César Arriagada en la disco Blondie luego de su matrimonio.
La historia de amor entre Teresa y César se ha hecho viral por una foto que anda rondando en las redes sociales. Ambos vestidos de matrimonio con la icónica discoteca santiaguina de fondo.
«Cuando terminó la ceremonia religiosa, en la parroquia San José Obrero en Lo Espejo, César me tenía una sorpresa. Había llamado a la Blondie y había organizado para que pudiéramos celebrar y bailar unas canciones en el disco antes que la abrieran», comenta Teresa Vásquez.
César, por su parte, agrega que cuando llegaron ya había una pequeña fila de gente para comprar entradas. «Pero nosotros entramos antes porque esto lo había organizado para antes de que empezara a funcionar la disco».
Teresa y César se conocían hace años, pues él es hermano de la cuñada de Teresa, pero jamás habían interactuado solos. Las veces que se habían visto era en juntas familiares. Hasta que una amiga en común de ambos ideó una salida a Blondie.
Él admite que siempre le gustó. «Desde el principio. Yo quería que surgiera la oportunidad para invitarla a salir solos los dos».
El número especial de esa noche, como lo recuerda la pareja, era de la cantante y compositora islandesa, Björk. «Yo había ingresado varias veces como fotógrafo», relata César, «pero ella no había ido nunca, así que pude ser el guía perfecto».
Tras perderse de sus amigos, conociendo el lugar, fue con la misma canción de The Smiths que se dieron su primer beso, en el pasillo que conecta la pista principal con la secundaria. Fue ahí donde todo comenzó.
«Cuando yo llamé, sólo esperaba bailar, porque realmente es un lugar muy especial para nosotros, pero cuando llegamos nos tenían champán. Nos tomaron varias fotos, incluso hay una en el mismo rincón que nos dimos nuestro primer beso», relata César.
Después de la ceremonia, ¿dejaron esperando a sus invitados para irse a la Blondie?
«La costumbre es que después de finalizar el rito de la boda, los novios salgan a dar una vuelta en auto a un lugar que ha sido importante para ellos cuando estuvieron pololeando. Hicimos eso mientras los invitados iban camino a la recepción. Fue un poco más de una hora que nos demoramos en todo. La foto que sacamos es de cuando nos íbamos yendo de la disco hacia el lugar de la recepción».
Teresa afirma que «fue un momento inolvidable, el baile, las fotos, el lugar, el champán, todo fue hermoso».
¿Siguen yendo a bailar a la Blondie?
«Sí, nos gustan mucho las Kitsch, que son a las que más vamos. Al menos tratamos de ir una o dos veces por mes, cuando podemos, porque el ambiente es muy bueno, la música también. Obviamente también vamos a los especiales, sobre todo cuando hay uno de Björk, para recordar los bellos momentos. Algunos viernes o sábados estamos sentados y uno de los dos pregunta, ¿vamos a Blondie? y el otro responde, ¡vamos!».
Teresa indica que lo importante es que una pareja siga «pasándola bien». «Creo que es muy importante eso en una pareja. Seguir pasándola bien juntos. Hemos salido muchas veces solos a la Blondie y cada vez que vamos la seguimos pasando de maravilla».


