Tras el incidente, el conductor de televisión se hizo famoso en todo México
Incluso la presidenta de México terció en el entuerto: Pues que le regresen su programa. El propietario ofreció disculpas por su insensibilidad.
Hace unos días, el periodista Gustavo Macalpin conducía su programa «Ciudadano 2.0» en el Canal 66, del estado de Baja California, México. Cuando finalizaba la emisión, aparece en el set y en vivo el director y propietario del canal, Luis Arnoldo Cabada, y le dice: «Te agradezco hasta este momento lo que has hecho, sobre todo la entrega? pero bueno, todo tiene un ciclo en la vida. Y llegó tu ciclo. Este es tu último día. Te felicito». Como guinda del tortazo, Cabada le dio un abrazo frío. Macalpin se lo correspondió, pero quedó tieso.
La situación del periodista se hizo viral y la sensación fue que Cabada se había desubicado al despedirlo en vivo. El tema incluso llegó a la Presidenta de México, Claudia Scheinbaum, quien, consultada en una conferencia de prensa, declaró: «Pues que le regresen su programa».
El episodio se habría originado por unas críticas que vertió Macalpin en el programa contra Carlos Alberto Torres, esposo de la gobernadora del estado de Baja California, Marina del Pilar Ávila. Torres tiene una vasta carrera política y administrativa y algo no muy claro habría dicho Macalpin. Los internautas asociaron el despido de Macalpin a eso.
La presidenta Scheinbaum también dijo a la prensa: «Le pregunté a Marina que estuvo hoy en la mañana y obviamente no está de acuerdo y evidentemente es una decisión del director de? creo que es Canal 66 de Baja California».
Macalpin le respondió: «Presidenta, el problema es la forma. Fue un acto de violencia. El problema es que es el dueño de un medio claramente buscando intimidar, humillar, amedrentar a un comunicador».
De un día para otro, Macalpin se hizo famoso y Cabada salió a pedir disculpas en una entrevista con el canal Univisión, afiliado a CNN. Acusó que en los últimos meses el periodista no le contestaba el teléfono. Y que no hubo censura.
«Una sincera disculpa a nuestro auditorio y al conductor del programa Gustavo Macalpin por la forma poco sensible de abordar un tema público que debió ser en privado? yo le fui a manifestar mi alegría por su entrega en seis años y medio», declaró.
Añadió luego la baja en el interés por el programa: «Se fue reduciendo la teleaudiencia y no tuvimos la rentabilidad que teníamos».
Ya se rumorean posibilidades de trabajo para Macalpin. Una es en un programa de espectáculos llamado «Ventaneando», en TV Azteca, a donde lo invitaron. Su conductor lleva un mes con licencia por un trasplante de hígado. Pero la productora lo desmintió. Otra chance que surgió, también en TV Azteca, es del programa de noticias «A quien corresponda». Aquí las señales son más promisorias.
En su viaje de regreso a Baja California, Macalpin subió una foto a Instagram con los ojos llorosos: «lloré TODO el vuelo? pero les juro que no estoy triste».
Mientras, el «abogado de las estrellas» en México, Guillermo Pous, le ofreció sus servicios tras el despido: «Es injustificado».


