Martín Chesini es participante de Got Talent Chile
El muñeco que lo acompaña en sus presentaciones se llama Humberto Primo. Muchas veces siento que no soy yo elque habla por él, explica el trasandino.
Las diferencias de personalidad entre Martín Chesini y Humberto Primo son abismantes. Por un lado figura el exprofesor de castellano, alguien tímido y que piensa mucho lo que dice. Luego está el otro sujeto: hablador, siempre buscando ser el centro de la atención y con voz ronca de tanto trasnoche. Claro que uno de ellos es humano y el otro es un muñeco.
Desde hace casi dos años que Chesini (34), argentino oriundo de Zárate y que fue finalista en «Got talent Argentina», se dedica a ser ventrílocuo. Eso lo llevó a participar en «Got talent Chile» (CHV), donde ya está en semifinales. En su última presentación en el estelar, Antonio Vodanovic, el jurado más difícil de convencer, calificó su show como «redondo», declaró que su performance como ventrílocuo a dos voces fue «perfecta».
Al teléfono, luego de realizar shows junto a Humberto en Uruguay, Martín relata que su interés por ser ventrílocuo empezó hace 14 años. «Estudiaba Letras en la universidad pero buscaba algo más y navegando por YouTube encontré unos ventrílocuos que cantaban y quedé fascinado. Luego me uní a un grupo llamado el Círculo de Ventrílocuos Argentinos, donde se reunían artistas de este tipo. Al conocerlos a ellos y el vínculo que tenían con los muñecos, ese clima de magia y también de un poco de locura, se integró conmigo y descubrí que quería seguir haciendo eso siempre», relata.
¿Cuándo comenzó a trabajar oficialmente en esta disciplina?
«Hace unos seis años cuando consideré que tenía material para un show completo que se podía vender tanto para bares, como para eventos sociales o empresariales. Hasta ese momento trabajaba como profesor de lengua y literatura en escuelas secundarias (educación media). Ahora, hace casi dos años, desde que fui padre, que sólo me dedico a lo artístico».
¿Cómo define usted la personalidad de Humberto Primo?
«Humberto es lo opuesto a mí. El día y la noche. Es un tipo con calle, con noche, le gustan las trampas a la vida con pocos compromisos y tiene un desparpajo que yo sería incapaz de tener. Yo, Martín, soy lo contrario: tranquilo, ubicado, no me gusta llamar la atención, me mido mucho con lo que digo. De alguna manera soy Dr. Jekyll y Humberto es Mr. Hyde».
¿Realmente no hay nadie más en su show que haga la voz del señor Primo?
«Ojalá, jajajá. Tendría mucho menos trabajo y preocupaciones. Muchas veces siento que no soy yo el que habla por él, sino que el personaje fluye solo con discurso propio. Muchas veces me sorprendo y me río con las cosas que dice Humberto».
¿Arma en solitario las presentaciones?
«Sí, armo todo solo. O bien, lo armamos junto a Humberto. Incluso yo me encargo de la construcción de los muñecos. De Humberto hice todos los sistemas y mecanismos de sus expresiones y también fabriqué a Sánchez, el gato, el muñeco que acompañó a Humberto en las audiciones de Got talent Chile».
¿Qué espera de su participación en este programa?
«Espero lo que también esperaba en Got Talent Argentina: que Humberto pueda lucirse tanto en su faceta de cantante como en la gracia y simpatía que pueda llegar a lograr. Me gusta que el público pueda recibir al personaje y aprovechar cada oportunidad que se nos presente para que Humberto llegue al corazón de más gente».


