Fernando Cornejo emuló a su padre y marcó un golazo en la Copa Libertadores
El tanto del volante árabe recordó el que marcó su papá por la Selección en Argentina, rumbo a Francia 98.
Una reunión que se alargó más de lo presupuestado impidió que Tatiana Miranda viera el golazo de su hijo, Fernando Cornejo, que significó el triunfo de Palestino por 1-0 sobre Flamengo en el estadio Francisco Sánchez Rumoroso, por la Copa Libertadores. Pero el WhatsApp familiar, en que aparte del futbolista están sus otros hijos, Dominique y Lucas, hervía con los comentarios sobre la proeza del hermano del medio.
Un córner servido por Bryan Carrasco desde la izquierda fue rechazado de cabeza por el zaguero Leo Pereira y Cornejo, que había entrado cinco minutos antes, agarró la pelota de volea, a la entrada del área grande y le dio un derechazo que la alojó en el rincón superior izquierdo del arco que defendía el arquero Agustín Rossi, que se quedó mirando el balón.
Al llegar Tatiana a su casa en Calama, Lucas le mostró el gol. «Me recordó a su papá. Fue la misma pegada de su papá. Vi las repeticiones que dieron en el mismo partido. Hay una toma de arriba en que se ve igual a la pegada de su papá. Le mandé un audio diciéndole eso. Yo estaba feliz por él», dijo Tatiana, refiriéndose al inolvidable Fernando Cornejo Jiménez, el padre, que jugó en Cobreloa, OHiggins y Universidad Católica, que también se hizo célebre por su remate.
Rumbo al Mundial de Francia 1998, en el estadio Monumental de Buenos Aires, Cornejo marcó de tiro libre desde el vértice derecho del área grande (por una violenta falta de Eduardo Berizzo a Marcelo Salas) y, como Rossi anoche, el golero trasandino Pablo Cavallero solo atinó a mirar cómo entraba la pelota al arco (Gabriel Batistuta, de penal, decretó el 1-1 definitivo).
Los dos Cornejo, el de 1996 y el de 2024, llevaban el 8 en la espalda. Fernando padre murió en 2009, víctima de cáncer, pero dejó un recuerdo imborrable en los hinchas del fútbol.
«Lo único que pedía era que entrara», confesó el hijo a ESPN, que lo declaró «El héroe del match» ante Flamengo. «Quizás ese gol no lo vuelva a hacer nunca más», opinó Rossi, picado.
«Dedico este gol a mi familia, al esfuerzo. No he tenido el mismo rendimiento año pasado y esto me ayuda para agarrar más confianza. Ahora dependemos de nosotros, sabemos que tenemos dos partidos difíciles de visita, pero esto nos da hambre para seguir avanzando en la Copa Libertadores», añadió el volante chileno.
«En el partido anterior, no jugó porque estaba suspendido por tarjetas amarillas y necesitaba esto, lo hablamos. Me dijo: Necesito hacer un gol para agarrar más confianza. Esto lo va a tirar para arriba. Siento que no se le han dado las cosas. Sí lo veo con ganas, eso no lo discuto, no sé si ha tenido mala suerte o qué, pero este año le ha costado.
Esperemos que con esto pueda subir», dijo su hermana mayor, Dominique, que terminó afónica frente al televisor en Santiago.
Como los otros Cornejo, Dominique también creció jugando fútbol y lo hace como volante ofensiva en las ligas en que participa con sus amigas. Como originalmente este partido se iba a jugar en el Estadio Nacional, se había preparado para ir. Como se jugó en Coquimbo, tuvo que verlo por TV: «Me imaginaba cómo habría sido si hubiese ido al estadio y hubiese visto el gol. ¡Habría estado en éxtasis!».
El triunfo dejó al cuadro árabe en la segunda posición del Grupo E, con 6 puntos, detrás de Bolívar (9) y sobre Flamengo (4) y Millonarios (1). Bolivianos y colombianos juegan este miércoles.
Hace ocho años, jugando por Cobreloa, Cornejo le hizo un gol casi calcado a Colo Colo por la Copa Chile (2-1 ganaron los albos). Ricardo Chávez lo relató así para la radio Cooperativa: «Minuto 22, Cobreloa uno, Colo Colo uno. ¡Fernando Cornejo, que heredó la pegada del padre!».


