La tenista estadounidense Serena Williams estaba en pleno partido en la Copa Hopman ante la italiana Flavia Pennetta, en Australia, cuando soltó una risa nerviosa frente a la jueza de silla y sacó una rara petición. «Necesito un espresso», dijo y luego gritó: «¡Estoy cansada!».
Al rato apareció una joven a entregarle un café. Fue como un tónico ya que se recuperó del mal comienzo y terminó ganando por 0/6, 6/3 y 6/0.
«Soy bebedora de café, no me tomé uno esta mañana y estaba notando las consecuencias», explicó.


