Gabriella Dallagnol se prepara para los primeros 10k con su hija en el Maratón de Santiago
La modelo busca que esta carrera sea unrecuerdo imborrable para la pequeña, fortaleciendo la conexión madre e hija a través del deporte.
«Será la primera carrera del año que vamos a hacer las dos juntitas y solas», cuenta, emocionada, Gabriela Dallagnol, modelo y corredora brasileña, que este 2025 se propuso correr sus primeros 10k en el Maratón de Santiago junto a su pequeña hija, María Isidora, de casi tres años de edad.
Dallagnol cuenta con más de una década de experiencia en el running y trail running, participando en maratones de todo el mundo, como los de Buenos Aires y Chicago, así como en otras tantas carreras en sus diferentes distancias. Pero este año el desafío es distinto, porque no busca un logro personal, sino vivir una experiencia única entre madre e hija y que sea la pequeña quien marque el ritmo de la carrera.
Y aunque la brasileña tiene experiencia trotando, reconoce que uno de sus temores para este 18 de mayo es correr con el brazo estirado todo el tiempo por llevar el coche que transportará a la menor. Es por eso que parte de su entrenamiento está enfocado en el tren superior, dando especial relevancia a brazos, espalda, bíceps, y tríceps.
«Tres o cuatro veces a la semana salgo con la Isi en coche y corremos unos 40 minutos. Entonces, tener que estar con el brazo estirado creo que sería como lo más difícil que me va a tocar porque el braceo ayuda a dar el impulso al correr, pero no creo que sea tan terrible porque ya lo estoy preparando», comenta.
A esto, Gabi suma otros tres entrenamientos semanales, donde prepara core, piernas y glúteos, musculatura fundamental para todo corredor, además de realizar carreras en calle cada vez que puede, como, por ejemplo, cuando su hija está en el jardín y suma otros kilómetros en la trotadora de su casa.
La también capitana del team Adidas Runners Santiago, si bien ha tenido que adaptar sus entrenamientos desde que nació su hija, esto no ha sido motivo para excluirla. Al contrario, tanto ella como su marido la han sumado a sus rutinas. De hecho, la modelo relata que entrenó hasta el último día de su embarazo, aunque debió adaptar la intensidad y seguir las indicaciones de su ginecólogo para evitar cualquier riesgo como el aumento de sus pulsaciones.
Es por ello que Gabi cree firmemente que su hija «lleva el running en la sangre»: cuando la va a buscar al jardín aprovecha el momento y corren juntas. «Ella es muy rápida, sale disparada a veces y me dice mamá, mira como corro», relata.
Esto ha contribuido a que la corredora pueda realizar de mejor forma su preparación física. Aunque reconoce que en los primeros meses, e incluso en el primer año, sus entrenamientos se organizaban en base a los horarios de Isi, dice que hoy es más fácil combinar la maternidad con el deporte. De hecho la menor la acompaña a ejercitarse en el pequeño gimnasio que instaló en su casa durante la pandemia. «Ella tiene sus propias mancuernas y, cuando me ve entrenando, ella también lo hace y me pregunta si está bien o no. Eso igual me gusta, porque los niños repiten lo que tú haces», comenta.
Pese a correr y ganar varias competencias a lo largo de su vida, Gabriela, reconoce que esta vez no va a buscar un mejor tiempo en el Maratón de Santiago, ya que la idea principal del desafío es disfrutar. «Acá vamos al ritmo de la Isi. Si quiere caminar o correr un poquito, lo vamos a hacer, porque quiero que experimente lo que uno siente corriendo, ver a la gente alentando, a otros niños con sus padres corriendo, vivir esa experiencia y que al final sea ella quien se cuelgue la medalla», concluye.


