Guillermo Durán, autor de Fútbol y matemática, explica por qué el tiro de Brahim Díaz debió ir fuerte al medio
El remate a lo Panenka del marroquí generó hasta un problema diplomático. Si le pegaba fuerte al medio, evitaba todo este desastre de la final, dice Durán.
Minuto 93 de la final de la Copa Africana de Naciones en el estadio Príncipe Abdellah de Marruecos. Un gol anulado a Senegal desata los reclamos del equipo capitaneado por Sadio Mané y, para más remate, en la jugada siguiente el árbitro cobra un penal para Marruecos a través del VAR. Antes de que Brahim Díaz, español nacionalizado marroquí, se dispusiera a patear, el plantel de Senegal abandona la cancha y decide no jugar más.
Diez minutos después, los senegaleses vuelven y Brahim Díaz patea el penal. Decide picarlo, como Alexis en la final de la Copa América. A lo Panenka, como dirían los españoles. El portero senegalés Édouard Mendy se quedó parado y lo atajó con facilidad. Todo esta situación generó un embrollo que el matemático Guillermo ‘Willy' Durán, doctor en computación y decano de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires (UBA), dice que se hubiera evitado si el marroquí le pegaba ‘fuerte al medio'. Eso lo explica en su libro ‘Fútbol y matemática. Los datos no se manchan'.
‘El capítulo que a mí me fascina es el de los penales. El título es algo así como ‘Brahim, si le pegabas fuerte al medio, evitábamos todo este desastre de la final'. Los futboleros conocen la historia. Brahim va y pica el penal, y el arquero lo ataja de una manera muy sencilla. Después en el alargue Senegal hace el gol y sale campeón. Pero después, Marruecos reclama el partido porque Senegal se retiró diez minutos de la cancha, y la Federación de África le da el partido ganado a Marruecos. El presidente de Senegal se saca fotos con el plantel y con la copa, exhibiéndola ante todo el mundo, y después de eso la guardan en una base militar, como diciendo que la vengan a buscar', dice.
¿Por qué se hubiera evitado todo eso si pateaba fuerte al medio?
‘La matemática ha permitido definir los penales que tienen mayor chance de que sean gol y cuáles no. Hay datos respecto de dónde conviene ejecutar un penal. Tomando en cuenta los mundiales desde 1966 y las copas de Europa desde 1980, la probabilidad de convertir es de 84% al centro, 78% a la izquierda y 74% a su derecha. Si entendemos que patear a lo Panenka es patear al centro, es un acierto, pero ejecutarlo así supone cierta fragilidad en la potencia, por lo que la verdad tribunera de ‘pégale fuerte al medio y listo' parece tener cierto amparo de la estadística. También ciertas cuestiones que tienen que ver, por ejemplo, con la definición por penales: si ganas el sorteo, tienes más probabilidades de ganar si eliges empezar'.
En otro capítulo, el autor cuenta cómo las matemáticas ayudaron al ascenso del Racing de Santander a Primera División: ‘Se utilizaron modelos para potenciar el scouting de jugadores, pero también para el análisis de pelota parada, para análisis de los rivales, para prevenir lesiones. Se construyeron bases de datos de muchas ligas con miles de jugadores y temporadas, se agregó la ‘química' entre jugadores, y se sumó el análisis de rivales para la toma de decisiones semanales. Qué zonas conceder, dónde presionar, qué perfiles atacar, cómo transitar la pelota'.
‘Aparece la analítica en muchísimas fases del fútbol. Hace treinta años atrás estaba muy expandido en los deportes de los Estados Unidos. Y en los últimos quince años, en Europa lo empezaron a incorporar al fútbol, sobre todo Inglaterra y España. Yo creo que a nuestros países, Chile, Argentina, todavía les falta. Ojalá con el libro podamos empezar a empujarlo', dice Durán.
Al final, en todo caso, afirma que en el fútbol la matemática está en cada rincón y al mismo tiempo, advierte que ‘no hay verdad absoluta, son apenas aproximaciones'.


