Arqueólogo advierte que es urgente sacarla de la morgue de Tacna
«Francisco», lo llama cariñosamente el arqueólogo peruano Manuel García Márquez. Para los demás es la momia de un soldado que fue descubierto en Ite, cerca de Tacna, y que desde el 25 de junio descansa en la morgue de esa ciudad fronteriza.
«A todos los cuerpos que he excavado le pongo un nombre cariñoso, y tengo un amigo chileno que se llama Francisco, de ahí viene», explica el experto, quien revisó las osamentas y lanzó su hipótesis de que se trata de un uniformado patrio caído en la Guerra del Pacífico. Ahora busca salvar su conservación.
«El tema es que no está congelado, por lo que en la morgue podrían afectarlo gérmenes y putrefactar el cuerpo», explica García. «Lo vi por última vez hace una semana y estaba bien conservado, pero en cualquier momento podría dañarse y perderse información valiosa», recalca.
Dice que la demora en proteger a la momia, que luce pelo y barba, además del orificio de bala en el ojo derecho que le causó la muerte, responde a un tema administrativo del Instituto Nacional de Cultura de Tacna.
«No han tomado cartas en el asunto, porque hasta ahora no están seguros que se trate de un soldado chileno», asegura.
Su urgencia la apoya Pablo Rivera, alcalde de Ite. «Yo pedí el cuerpo para mantenerlo en el museo de acá, pero lo negaron a la espera de que se resuelva si lo van a repatriar a Chile», comentó.
Podrían afectarlo gérmenes y putrefactar el cuerpo


