Prima de secretaria asesinada hizo de carnada y hasta fumó con él
Erasmo Moena les ofrecía trabajo a sus víctimas. Dos de ellas aparecieron muertas ayer en un bosque de Valparaíso.
A las seis de la mañana del pasado martes Loreto López salió de su casa en La Florida ilusionada. Tras meses de cesantía una amiga le había entregado un dato de trabajo en Valparaíso. Allá tenía que reunirse con un hombre llamado Héctor. Hasta un millón de pesos podía llegar a ganar como secretaria bilingüe de una maderera.
Desde ese día la familia de Loreto no volvió a tener noticias de ella. Sus padres denunciaron la desaparición y llamaron al celular de la mujer de 39 años una y otra vez, pero una sola vez les contestó un hombre que aseguró lo siguiente: «Loreto está ocupada, trabajando».
Nelly San Martín, prima y confidente de Loreto, no aguantó más los nervios y el miércoles se las ingenió para conseguir el registro de llamadas de la secretaria. Así dio con el número del supuesto jefe y diseñó una estrategia. «Me contacté con él y me hice pasar como una interesada más en el trabajo. Me preguntó si era soltera y sin hijos, le dije que sí, me creyó todo», revela Nelly, quien quedó de juntarse con él a las ocho de la noche. Antes de eso, ella se contactó con la PDI y se ofreció como carnada para emboscar al tal Héctor. La cita se realizaría en un mall de Viña del Mar.
Nelly cuenta que a primera vista nada le extrañó del hombre rubio y de ojos azules que la recibió para hablar de trabajo. «Nos tomamos un café. Él fue muy amable, caballero, no hizo ninguna insinuación», recuerda, aún sorprendida de la calma que mantuvo frente al sospechoso de la desaparición de su prima.
El momento más difícil fue cuando no pudo evitar fijarse en los rasguños que tenía en las manos y en el mentón. «Lo quedé mirando. Él me dijo que había estado en terreno. Era un maestro. Si no hubiese sabido lo de mi prima yo hubiese sido la tercera víctima. Él inspiraba confianza», admite. En su última jugada, Nelly invitó al hombre a fumar un cigarrillo en las afueras del mall. Ahí los detectives que habían seguido atentamente la maniobra, lo detuvieron.
Se trataba de Erasmo Moena Pinto, de 40 años, y lo que estaba por venir era una cruda historia. Moena ya sumaba 18 años en la cárcel por delitos de robo, narcotráfico y violación. El año 2007 fue su último ingreso, cuando usó el mismo truco de buscar en los avisos económicos a las secretarias que necesitaban trabajo. Había salido en libertad el 14 de marzo de la cárcel de Mulchén.
En su declaración, Moena se presentó como un tipo que sacó 700 puntos en la PAA y que había estudiado ingeniería en informática en la cárcel. Luego llevó a la policía hasta un bosque, en el sector de Placilla. Allí Loreto fue encontrada muerta, estrangulada y solo cubierta por ramas. También estaba a algunos metros Andrea Quappe (43 años, de Las Condes), otra secretaria de la que Loreto se había hecho amiga en infinitas entrevistas de trabajo. Andrea había llegado un día antes a la cita y terminó igual que Loreto.
«No sé si fui valiente, pero ojalá hubiese llegado antes», se lamenta Nelly, y sin poder entender al hombre que tuvo cara a cara, evoca el último diálogo que tuvo con él: «Me decía que tenía mala suerte en el amor, que había andado con una niña menor, que estudiaba secretariado y que lo había hecho sufrir. Hasta me mostró la foto de su ex polola».
-Cuando Loreto hizo historiaLa asesinada Loreto López se convirtió en ícono en 1993, cuando indignada rompió ante las cámaras de TV una entrada para el concierto de Michael Jackson en Chile que había sido suspendido. Entonces fue el rostro del descontento.
-Temen que haya más chicas asesinadas en pocos días
El misterio de los tres celulares sin dueño
El prefecto inspector Gilberto Loch, jefe de la V Región Policial Valparaíso de la PDI, admite que el caso de Moena es complejo. «Estamos enfrentados a un delincuente de alta peligrosidad», asegura. El detenido ya era investigado por otras tres violaciones, el 19, 20 y 25 de marzo de este año, a solo días de haber dejado la cárcel.
Sin embargo, lo más preocupante es lo que se encontró en el bolso de Moena: cinco teléfonos celulares. «Dos de ellos pertenecían a las víctimas (Loreto y Andrea). En los otros tres estamos trabajando. No es posible descartar más víctimas», informó anoche Loch.
Moena será formalizado mañana, mientras la fiscalía reúne las pruebas para determinar su participación en los dos homicidios.


