Humberto Suazo usa Biolectik, un famoso brazalete que promete darle equilibrio al organismo
El goleador se entrenó ayer casi con normalidad y casi un hecho que jugará en el debut contra Honduras.
Humberto Suazo saltó a la cancha y se escuchó un aplauso cerrado. Sus compañeros y el cuerpo técnico de la Selección le dieron así la bienvenida, en una de las canchas de entrenamiento del Ingwenyama Resort de Nelspruit.
El goleador está casi recuperado del desgarro sufrido hace once días.
«Chupete, te quiero ver», le gritó Alexis Sánchez. Suazo, que ya no está tan pelado y sólo se afeitará la cabeza para cuando vuelva a jugar, empezó a dejar a todo el mundo con la boca abierta. Trotó junto al resto y luego trabajó con los sparrings, haciendo piques y pateando balones.
En el brazo izquierdo, Chupete lucía una llamativa pulsera blanca, accesorio que, a simple vista, no tiene importancia, pero que tiene muy contento al sanantonino y que, seguramente, algo ha tenido que ver en su nuevo estado de ánimo.
Lo que usa el atacante es la pulsera Biolectik, un brazalete creado por el artista marcial y actor Markos Zaror que, según cuenta él, entrega una mezcla de minerales que al contacto con la piel genera un cambio en el campo magnético de las personas.
Aquí la cosa se pone difícil. Se supone que esto proporciona un mayor equilibrio al producir aniones que contrarrestan la acción negativa en el cuerpo de los cationes.
¿Aniones y cationes? ¿Se comen con palta o con mantequilla? Los aniones son átomos con carga eléctrica negativa, es decir, con mayor provisión de electrones. Los cationes, en cambio, son átomos que han perdido electrones y su mayor presencia en el organismo provocaría debilidad.
La pulsera en cuestión, al restablecer el equilibrio, acelera el poder de curación natural: dilata los vasos sanguíneos, estabiliza la presión, mejora la función cardíaca, aumenta la oxigenación de la sangre y disminuye el tiempo de recuperación tras un esfuerzo físico, entre otras varias promesas. En la página web del producto, deportistas como Arturo Sanhueza, Iván Zamorano, Eduardo Rubio y Nicole Perrot dan cuenta de eso.
¿Cómo le llegó a Chupete esta maravilla? «Le pasé varias a Marcelo Salas y él le debe haber dado una a Suazo en Sudáfrica. La pulsera no es milagrosa ni reemplaza a la medicina tradicional, pero cualquier pequeño aporte que le haga a Suazo es bueno. Le mando energías positivas a Chupete para que se recupere y la rompa en el Mundial», explica Zaror.
Los efectos, en todo caso, no alcanzan para reducir drásticamente los plazos de un desgarro muscular como el que sufrió Suazo, pero sí serían muy útiles para reforzar el esfuerzo del equipo médico. «Hay que resaltar el trabajo de Fernando Zamorano, el kinesiólogo de la Selección», advierte su colega José Luis Pareja, docente de la Universidad Mayor.
Respecto de la Biolectik, Pareja se mantiene incrédulo. «Si no interfiere en el trabajo de recuperación que lleva el jugador, tampoco hay nada de malo en que la use», dice.
Zaror, en todo caso, ha sido cauto en la difusión del producto. «Regalé varias pulseras a mis amigos deportistas, esperé juntar varios testimonios y todos son muy coincidentes. No se trata de un efecto placebo (meramente psicológico). Hay un respaldo y mucho trabajo detrás», advierte.


