El inmueble fue diseñado por el arquitecto Mauricio Despouy Recart
La propiedad perteneció a Ada Zerbi, reconocida por ser la primera aviadora en cruzar la Cordillera de Los Andes.
Las fotos que acompañan esta nota muestran un inmueble de una mujer que pocos conocen. Se trata de Ada Zerbi, la primera mujer que logró cruzar la Cordillera de Los Andes en un avión Stinson 150 el 4 de julio de 1948. La valiente aviadora también fue una de las mujeres más pudientes de Santiago, heredando una buena parte de lo que hoy es Vitacura y La Dehesa.
El doctor en Patrimonio Moderno Pablo Altikes cuenta que en 1939 Ada Zerbi contrajo matrimonio con Narciso Goycoolea Espoz, quien era propietario de un terreno de 100 hectáreas en un fundo que se llamó Lo Recabarren, que hoy corresponde al exclusivo sector de Santa María de Manquehue.
«Luego de casarse, Narciso viaja a Estados Unidos y se compra una avioneta Stinson. Instruye a su mujer a pilotear el avión y después Ada le enseña a todos sus hijos. Para que aprendan, Goycoolea le construye una pista de aterrizaje, que hoy es el Aeródromo de Vitacura», señala.
En 1948 recibió una invitación para participar en un campeonato de bridge a Mendoza. Partió en su auto, pero se encontró con el paso fronterizo cerrado. «Vuelve a Santiago con su mejor amiga y le dice a su marido que no pudieron viajar por las condiciones climáticas. Goycoolea le responde que desde cuándo la nieve es un impedimento. Si no puedes ir en auto, puedes ir en avión. No te pongas límite si no tienes límites. Y Ada, con solo 320 horas de vuelo, cruzó la Cordillera de Los Andes en pleno invierno, donde los vientos son más complejos», indica.
«La señora logró sortear la altura y los vientos, que es distinto que una avioneta ande por la ciudad o el campo, sobrevolando unos 6.000 metros. Vuelve y cuenta esta hazaña, cambiando la historia de la aviación mundial», enfatiza.
En 1960 Narciso muere en un accidente aéreo (intenta hacer la misma hazaña, pero no le resultó como esperaba, rescatándolo seis meses después). Años más tarde su mujer contrae matrimonio con Raúl Fabres Pinto en 1964, quien era muy amigo del reconocido arquitecto Mauricio Despouy Recart, a quien le encomendaron la construcción de su casa en los que fueron los terrenos de Goycoolea.
Arquitectura moderna
Dice que la vivienda la comenzó a diseñar en el 64 y al año siguiente se comienza a construir. «El diseño era una gran ala de avión invertida. Que tuvo mucha influencia de dos arquitectos importantes: Le Corbusier (suizo-franco) y Kenzo Tange (japonés). Su idea era hacer un ala curva, que tenía sólo una planta de arquitectura. No había muros entre medio: los muros slo serían tabiquería. Y a su vez, iba a flotar en el terreno. Por el concepto de la levitación y el avión».
Sin embargo, reconoce que Ada no quería que flotara, ya que pretendía que tocara el suelo, pero el arquitecto le insistía en que debía flotar porque reflejaría su personalidad. «Le dijo que si no le gustaba dejaría la obra hasta ahí. Así que su socio Óscar Bórquez de la Cerda la tuvo que terminar en 1969. El inmueble totalizó 540 metros cuadrados».
¿El techo tiene otra funcionalidad?
«Sólo es un techo. Es una cubierta de hormigón armado curva. Es una forma que viene del movimiento moderno».
¿Y que sea con hormigón armado a la vista?
«Eso se asocia mucho al brutalismo, que es la que la casa se reconozca en su sistema estructural, es como la piel de la casa. Si es de hormigón, se tiene que mostrar el hormigón, por eso queda así».
¿Qué es de esta casa?
«Ada vivió un par de años. En el 74 la vende a una familia y luego sus descendientes siguieron viviendo en ella. Entiendo que hoy es propiedad de la empresa Tánica».
Se ve mucho verde.
«El terreno no tenía esa cantidad de plantas. En los 60 la vegetación era de arbustos. No había árboles. Ada planta una parte, pero la familia que la sucede es la que hace todo el paisajismo».


