España gana con autogol del defensa
Si algo estaba claro para esta esperada jornada de la Eurocopa era que España buscaría venganza ante Italia, los responsables de eliminarlos de este mismo torneo en 2020. Y lo logró de la mejor forma. Riccardo Calafiori, el actual defensa estrella de los italianos, anotó el único gol del partido y le entregó la victoria en bandeja de plata a los españoles, junto con asegurarles un lugar en octavos de final.
A los 55 un centro de Nico Williams desde la izquierda rozó la cabeza de Álvaro Morata y rebotó en el guante del portero italiano Gigi Donnarumma. La pelota salió disparada a Calafiori, quien le pegó un inoportuno pero certero rodillazo hacia su propio arco.
La ironía es que la misma rodilla que lo traicionó en esta oportunidad es aquella que a sus 16 años lo llenó de dudas, dolores y le puso una larga pausa a su vida deportiva.
En ese momento acababa de firmar su primer contrato profesional con la Roma y, durante un partido de la UEFA Youth League, sufrió una grave lesión por una falta de Vaclav Svodoba. Se rompió todos los ligamentos de la rodilla y también el menisco y su cápsula articular. Su lesión fue catalogada como algo que ocurre cada diez años y que es característica del motocross, no del fútbol.
Parecía que su carrera como futbolista había terminado antes de su debut en el fútbol adulto y estuvo 347 días fuera. Contra todo pronóstico, su recuperación fue absoluta y volvió como si nada hubiese pasado. Agarró fama como defensa y, dejando de lado este incidente, en este momento es comparado con Antonio Cabrini, «el novio de Italia», uno de los defensores más destacados de la historia italiana y campeón del mundo en 1982.
Sin embargo, su participación involuntaria en el gol dejó a Italia sin la posibilidad de ocupar el primer lugar de la tabla en su grupo.


