La dura jurado del estelar de Chilevisión tiene su lado B
Se hizo amiga de Francisca García-Huidobro, le encanta el sushi, usa pestañas postizas y está casada hace 22 años con un chileno.
Muchos le tienen miedo. Con esa cara de pocos amigos que le pone a la prensa, a Karen Connolly la tacharon como la jurado más malas pulgas de «Fiebre de baile». Pero es una falacia, porque lo cierto es que la maestra es una australiana de lo más dulce y chistosa que cayó en Chile.
Una muestra de esa cosa media loquilla que se tiene guardada Karen quedó clara en uno de esos escasos chispazos televisivos cuando el lunes, en pleno desarrollo del estelar, la jurado desapareció de su podio. Para explicar esa suerte de abducción, Francisca García-Huidobro y Willy Geisse, sus compañeros jueces, la excusaron con que había ido al baño y ella se lo tomó con humor porque «se había demorado mucho esto del niño Karol y la vuvuzela, y yo tenía que ir al baño. Porque cuando uno tiene que ir al baño, tiene que ir al baño, jajajá».
Como especialista ultra floreada del baile en Chile, desde que llegó en 1978 para montar la comedia musical «El diluvio que viene» en el ex Teatro Casino Las Vegas, Connolly ha mantenido ese mismo rigor que les exige a los alumnos de su escuela de danza o a los de su compañía. Por eso esta mujer llega todos los días a los fríos estudios del estelar de Chilevisión una hora antes de que empiece el programa para ver los ensayos de los participantes. Gianella Marengo apunta que «siempre los ve antes, pero tampoco es para decir algo, creo que lo hace porque ella goza con la danza».
Pestañeo coqueto
Luego va al camarín para prepararse. No necesita cambio de vestuario porque llega listita, de punta en blanco con esos trajes largos de encaje y brillantes. Lo que sí no perdona son sus pestañas postizas. Lo que pasa «es que ella se viste de gala, como tiene que ser para un estelar, ella tiene muy presente esto del espectáculo», dice Geisse.
Tanta elegancia y su trayectoria le dan ese toque seriote en el jurado, pero cuando no está dando su veredicto que para ella tiene que ser «sin insultar a la gente, porque ellos tratan de hacer lo mejor», la maestra lo pasa bomba en el programa. Ella confidencia que «nos llevamos muy bien con el jurado: Francisca y Willy son magníficos, nos reímos mucho juntos».
Geisse confidencia que cuando les viene el hambre en esas dos horas de programa «Karen va corriendo al catering y se trae unos rolls de sushi en un platito que comparte con sus amigos del jurado». Lo mismo pasa con la Fran que le lleva unos sanguchitos de queso-jamón para compartir con la dama de la danza, con la que ha hecho buenas migas.
Luego, al final de la noche, vuelve rauda a su casa en un taxi, donde recuerda por qué se quedó en Chile: la espera su marido chileno, que la acompaña hace 22 años y con quien tiene tres hijos. «Yo me enamoré de todo Chile y de un chileno, son tan cálidos».
Al otro día todos esos rostros faranduleros se le olvidan porque vuelve a su serio trabajo como directora del Centro Cultural Gabriela Mistral.
-Show gratis
Este sábado, la compañía de Karen Connolly presentará el ballet de «El mago de Oz». La invitación, gratis, es para las 17.30 horas en la estación del metro Quinta Normal. «Es por el Día del Niño y tenemos 70 personas en el elenco y una escenografía muy bonita, para que vayan», dice Karen.


