Chimp crazy, de Max, muestra la relación con la mujer que lo tuvo por años
No hay nada como abrazar y amar un chimpancé, afirmó. Organización de cuidado animal la demandó por el maltrato del primate.
Se estima que Tonka, el chimpancé, tiene 33 años. Conoció la fama, estableció una larguísima relación con una cuidadora y se encontró en un lío en tribunales pues recibió un trato injusto de quien decía quererlo más. Esta historia es la más impactante de la serie documental «Chimp crazy», de Max, que aborda a personas en Estados Unidos que han adoptado como mascotas a esta clase de primates, sin considerar los cuidados necesarios ni los peligros que conlleva.
El foco está puesto en Tonka y Tonia Haddix, señora que en su madurez se hace llamar la Dolly Parton de los chimpancés, que en su casa en Missouri llegó a cuidar a unos siete. Pero el regalón siempre fue Tonka, un espécimen que ella describe como tranquilo y amoroso.
«El amor que puedes sentir por los monos es totalmente distinto al que tienes por tus propios hijos (…) Cuando adoptas un mono el lazo es mucho más profundo. Para un chimpancé su madre es toda su vida. No hay nada como abrazar y amar un chimpancé», afirmó con fervor en el documental.
Agregó: «Los chimpancés son como nosotros, en especial Tonka. Él me ama tanto como yo lo amo. Haría lo que fuera por protegerlo».
Nacido en 1991, Tonka tuvo una vida de glamour. Cuando tenía 6 años apareció en dos películas, «Buddy», con Alan Cumming y «George de la selva», filme del entonces emergente Brendan Fraser. «Cuando conocí a Tonka, hice un verdadero amigo y me sentí honrado de que pensara en mí como un compañero», dijo Cumming en una entrevista.
Tonia mantenía en su propiedad a los primates con un cuidado que ella creía óptimo. En el documental se le ve abrazando a los chimpancés, algunos de ellos dentro de jaulas y recibiendo comida chatarra.
PETA, la poderosa organización de protección animal, se enteró y comenzó una batalla legal en que se dieron los más asombrosos giros que a ratos tenían un toque de tragicomedia. No detallaremos esas situaciones para no estropear la sorpresa de los espectadores.
Sobre la situación final de Tonka, mejor no adelantar nada, pero se encuentra con el cuidado adecuado de parte de especialistas.
«No es recomendable tener un animal silvestre de mascota porque lo más probable es que provengan del tráfico ilegal. Al comprarlo se incentiva este comercio y el maltrato. Por cada espécimen que venden mueren diez», comenta Marcial Beltrami, etólogo y académico de la U. de Chile que se ha dedicado a estudiar la conducta social y agresiva de papiones sagrados en proyectos apoyados por la UMCE y el zoológico metropolitano.
¿Y qué pasa con los chimpancé?
«En el caso de ellos, cuando los capturan matan a las madres. Por otro lado no es recomendable tener ningún primate como mascota porque si bien cuando son chicos son muy bonitos, después su comportamiento se hace complejo. Ha habido casos de personas que los donan a los zoológicos porque no pueden seguir manteniéndolos».
¿Son agresivos?
«Cuando maduran sexualmente empiezan a ponerse más agresivos, especialmente contra los miembros de la familia que son de su mismo sexo. Si son machos, contra los hombres, por ejemplo».


