Conversación con Ethan Guo, antes de que el piloto-influencer abandone el país
El estadounidense donó 30.000 dólares a la Fundación Nuestros Hijos, como compensación por haber volado sin permiso a la Antártica.
Había volado sobre desiertos y selvas, recorrido 60 países, pero a Ethan Guo, de 20 años, nunca un lugar se le había antojado tan difícil como el territorio antártico chileno. Allí, en la base Frei Montalva, estuvo 65 días tras una peculiar ocurrencia: aterrizar sin un plan de vuelo previamente informado en el aeródromo teniente Marsh. Pero gracias a un acuerdo con el Ministerio Público, el piloto asiático-estadounidense, quien de niño soñó con cruzar el mundo en un avión para recaudar fondos para el cáncer, logró salir de aquel gélido territorio, aunque con la condición de donar 30.000 dólares a la Fundación Nuestros Hijos, dedicada precisamente al apoyo de niños y adolescentes con esa enfermedad.
«Estuve más de dos meses en la Antártica. Fue una experiencia interesante, pese a que no tuve tanta libertad. Fue bastante difícil, para ser honesto», describe Ethan, luego de reunirse con la Fundación Nuestros Hijos para realizar la donación.
¿Cómo fue volar sobre el paso Drake?
«Fue bastante suave, bastante estándar. Creo que a mucha gente le gusta decir que el paso Drake es muy peligroso. Es definitivamente una zona difícil de visitar, pero siempre hay días suaves y con buen clima. Afortunadamente en ambos viajes el clima estuvo bastante bueno».
¿Pero hubo alguna parte complicada en el vuelo?
«Nada realmente. Creo que mucha gente quiere hablar de lo difícil que es Drake, que es un área complicada, pero hay muchas zonas difíciles en el mundo y creo que ésta fue muy normal».
¿Por qué te interesa visibilizar el cáncer?
«Hace unos cuatro o cinco años, cuando estaba preparándome para viajar por el mundo, un familiar que tenía 17 años fue diagnosticado con cáncer de sangre en fase cuatro, así que quise hacer cualquier cosa para ayudar. Y no solo a él. Mi mamá recién tuvo una cirugía por un tumor, he perdido a muchas personas de mi familia por el cáncer y aunque no tengo mucho que hacer respecto a eso, creo que sí puedo recaudar fondos para luchar contra el cáncer. Mi mejor amigo también tuvo cáncer».
¿Qué piensas de esta fama repentina, Ethan?
«Para ser honesto, me gusta mucho mi privacidad y creo que soy introvertido. Cada vez que publico un video en redes sociales me siento muy nervioso, no me gusta que la gente me pregunte cosas. Pero creo que es un sacrificio que tengo que hacer si quiero recaudar dinero. Si quieres impactar de forma positiva en el mundo, a veces tienes que ponerte frente a las cámaras, incluso si no te tratan bien o dicen cosas malas de ti».
¿Cómo piensas que te ven tus seguidores?
«Hace unos meses no me consideraba un influencer. Antes siempre me decían el adolescente, el piloto adolescente. Pero cuando mis redes sociales crecieron, dejaron de llamarme piloto y comenzaron a decirme influencer. Creo que lo hacen con una intención negativa porque la gente escucha la palabra influencer y lo asocia a algo malo, como que la persona no es buena. Por eso no me considero un influencer».
¿Crees que las redes sociales te han ayudado?
«Esto no sería posible sin las redes sociales. La única razón por la que publico videos es para recaudar más dinero, generar conciencia sobre el cáncer y hacer este viaje posible. No tengo suficiente dinero para recorrer todo el mundo ni para donar».
¿Hay mucha fake news sobre ti?
«Mucha gente ha dicho que soy culpable, pero eso no es así. Creo que la sociedad y los gobiernos tenemos que tomar responsabilidad sobre las fake news. Debemos educar para pensar e ir directo a la investigación o a los datos y no a las opiniones. En mi caso, el tribunal (Fiscalía) me ha dicho que no soy culpable, pero la gente sigue diciendo esto y eso. Creo que tenemos que separar lo que sentimos de la realidad».


