La marca vuelve al ataque en varios frentes
La cantante, como directora creativa de la firma de las cámaras instantáneas, lanzó un modelo digital. Y en Internet abundan programas para recrear el nostálgico formato.
Durante seis décadas, desde 1947, año en que se presentó la primera cámara instantánea, la legendaria fábrica Polaroid se dedicó a sacar cuentas alegres. Eso, hasta que, en 2007, en pleno boom de la foto digital, dejó de fabricarlas y al año siguiente puso fin a la producción de rollos.Pero hoy, la marca está de pie en dos frentes. Uno más nostálgico dedicado a la fabricación de películas para quienes seguían usando sus modelos descontinuados, el llamado «Proyecto de lo imposible». Y el otro es un catálogo que no solo renovó la máquina instantánea, sino que también lanzó a la pelea sus propios modelos digitales y abrió su línea a los LCDs y la electrónica en general.
El golpe de imagen llegó cuando, hace un año, Polaroid dispuso un sillón para la famosa y desordenada Lady Gaga como directora creativa. Ella se tomó en serio el cargo y presentó hace poco una serie de gadgets: una nueva cámara instantánea digital, una impresora portátil y unos anteojos espía.
El director de fotografía e investigador de imagen Rodrigo Llano es seguidor del formato y reflexiona: «Independiente de la estrategia comercial, Polaroid es una leyenda en el campo de la fotografía y si ella aceptó es por lo mismo. La marca siempre ha tenido cuento e historia». Llano cree que la misma figura de Gaga ha gatillado la inquietud de las nuevas generaciones por conocer algo del estilo Polaroid, que se van adonde se manejan mejor: la web.
Ahí, abundan aplicaciones y programas gratuitos que recrean la foto instantánea por excelencia en un dos por tres (ver recuadro) . Eso sí, Llano advierte que «al convertir una foto digital en Polaroid se simula una experiencia. Pareciera que la toma, que se está siendo parte de ese revelado, pero se hace de manera irreal y el resultado le permite a ese usuario exhibirlo a una comunidad a través de redes sociales».
Para sacar la foto de verdad, los renovados modelos Polaroid se pueden comprar en Amazon. La PIC-300L cuesta 88 dólares ($42.500) y la película, 10 dólares ($4.800). El CZA-05300B PoGo combina la foto digital con el revelado instantáneo y vale 220 dólares ($106.500) y el rollo, 6.7 dólares ($3.200).
Poladroid y PolaProgramas gratuitos que recrean hasta el click
Poladroid . Imita de forma bastante realista el efecto conseguido con las cámaras Polaroid. Recrea sonidos de captura y proceso, tiempo de «revelado» e incluso la textura de los bordes o marco. Usar el programa -que tiene como ícono una cámara- es sencillo: basta descargarlo, abrir la aplicación y arrastrar hasta ella las distintas fotos que se desean «polarizar».
Pola : Una vez descargado el programa de internet e instalado en el computador, se debe arrastrar la imagen a la ventana «Pola» y esperar la conversión. Permite poner textos.
También hay aplicaciones. Con Instantizer.com hay que elegir la foto y luego describirla o fecharla. El tercer paso es para rotarla y el último es el botón «uploader picture». Con Polaroin.com se carga la foto en «browse your disk», se agregar un texto y se pulsa «polaroize it». En ambos casos se puede descargar y compartir el resultado en redes sociales.
Fuji: otra alternativa
La marca Fuji Film mantiene vigente el formato a través de los modelos Instax Mini S7 e Instax 200, con un valor de $59.990 y de $7.990 para los rollos (Falabella y ReifStore). «Las compran mucho para las campañas políticas o matrimonios. Es una línea de negocios que ha funcionado en otros mercados especialmente en los jóvenes y sus fiestas vintage», cuenta Alicia Mesías, gerenta de retail de Reifschneider.


