A Diego Sánchez le lanzaron golosinas desde la galería en el Nelson Oyarzún
Coquimbo Unido empató 0-0 con Ñublense en Chillán y alcanzó a Palestino y a Audax Italiano en la punta del torneo nacional.
La derrota de Palestino ante OHiggins le abrió la puerta a Coquimbo Unido: si lograba sumar un empate ante Ñublense alcanzaba en el primer lugar de la liga chilena al equipo árabe y a Audax Italiano, todos con 16 puntos. Pero el deseo de los piratas era ganar en el estadio Nelson Oyarzún de Chillán para quedar como líderes en solitario del torneo nacional, así que el 0-0 final dejó un sabor amargo en los piratas, salvo por unos huevitos de Pascua que le llegaron desde la galería al arquero Diego Sánchez.
Fue en el entretiempo del partido cuando el Mono Sánchez se dirigió hacia su arco para retirar la botella de agua que lo acompaña y, desde la galería, los hinchas le lanzaron varios huevitos de Pascua. Lejos de enojarse, Sánchez hizo gestos de agradecimiento con el pulgar derecho hacia arriba y siempre con su inigualable sonrisa. «Para la próxima vez vendré sin almorzar porque la vez pasada me tiraron una empanada y ahora huevitos de Pascua», comentó con buen humor el Mono Sánchez a la transmisión de TNT Sports.
«El partido sí que estuvo un poco amargo porque se podía haber ganado, pero contento con el empate y el esfuerzo de los muchachos porque tuvimos un viaje largo desde nuestra región. Y no puedo dejar de mencionar la partida del Loco Gatti. Fue inspiración. Se va un grande, pero quedan algunos locos todavía. Un beso al cielo», agregó Sánchez, quien hasta compartió los huevitos con gente de Coquimbo Unido.
En la cancha, tras un primer tiempo en que primó la cautela, el equipo dirigido por el DT Esteban González se adelantó en la búsqueda del gol en la portería defendida por el meta Nicola Pérez, pero el ansiado tanto nunca llegó. En los descuentos, un cabezazo de Francisco Salinas se fue por sobre el travesaño en la última ocasión que tuvo Coquimbo para haber ganado un duelo en que tuvo un jugador más desde el minuto 81 por la expulsión de Iván Rozas tras una infracción a Matías Palavecino. Un golpe a la altura de la rodilla llevó al árbitro Nicolás Gamboa a mostrarle la roja directa.
«Un partido muy difícil. Un primer tiempo en que nos defendimos y en el segundo atacamos con uno más. Se logró un punto de visita con un rival duro. Es un punto que sirve para seguir sumando. Esto es partido a partido y trabajando en la semana porque se viene otro rival duro que es Colo Colo», analizó Bruno Cabrera, zaguero argentino del cuadro aurinegro.
En el lado de Ñublense, que llegó a siete puntos en la tabla de posiciones, Nicola Pérez expresó que «la sensación es un poco amarga porque la idea era ganar y ahora a descansar y a pensar en La Serena que es el próximo partido. Tenemos que seguir por esta senda con un poco más de actitud. Veníamos de un golpe duro contra Unión Española (perdieron 3-0) y queríamos sumar tres puntos. Pero no se logró, aunque sacamos un punto al menos».
Alejandro Gaete, DT de Ñublense, también se lamentó por no haber vencido: «Uno quiere ganar y dejar los tres puntos en casa. Ambos equipos fueron muy inteligentes en lo táctico. Ahora viene La Serena y a tratar de rescatar unidades para empezar a sumar en la tabla. Pero es un gusto amargo por no dejar los tres puntos en casa ante Coquimbo».


